Siempre me ha intrigado rastrear la trayectoria de autoras emergentes, y con Rivkah Reyes no es distinto: en las fuentes públicas y comunicados que conozco no aparecen grandes galardones nacionales en España asociados a su nombre. Eso no implica ausencia de reconocimiento; muchas veces las autoras reciben premios más discretos o premios de circuito independiente que no siempre saltan a la prensa general.
He visto que creadoras similares suelen acumular menciones en certámenes locales, premios en ferias de cómic o literatura autofinanciada, y reconocimientos de asociaciones culturales municipales. En el caso de Rivkah Reyes, parece más probable que sus logros estén en ese terreno: menciones honoríficas, premios del público en ferias y quizá alguna convocatoria o beca para creación. Personalmente celebro ese tipo de victorias porque suelen reflejar una conexión real con la comunidad lectora y creativa, algo que siempre me emociona más que un trofeo grande y distante.