Mis últimas lagrimas por ti
deseable, está vez quedaron huellas en mi
Caleb parpadeo confundido, que diablos estaba diciendo Dulce, si con solo tenerla cerca su verga se pone dura
—No digas estupideces Dulce, eres mia y te deseo más más que nunca, no me importa como cambie tu cuerpo
—Por favor no lo hagas, no te va a gustar lo que vez
Caleb hizo caso omiso a las palabras de Dulce, destrozo el hermoso vestido, dejándola prácticamente desnuda, la recostó en el filo de la piscina para poder verla en todo su esplendor y deleitarse con esa escultura frente a el, cada rincón de Dulce fue devorado po