El Amor que perdí
— No haremos eso aquí — me suelta y se ríe, ruedo los ojos.
— Aun podemos disfrutar, Mahina — lo miro y luego al lugar, sonrío y me acerco a su cuerpo — ¿Entonces es un sí? — asiento besándolo mientras lo abrazo.
Nos damos cuenta de que si no arriesgamos mucho, nos quedaremos con el “qué hubiera pasado” esa pequeña frase que nos dejan lamentando toda la vida, esa simple frase que no existe y solo se dice por decir. No dejemos nuestros sueños de lado, ni ese amor de lado, más cuando regresa en tantas ocasiones y te quedas con las dudas, aunque a veces duela saber la verdad de los sentimientos de esa persona, del fracaso en el que ocurre, en las veces que las cosas no suceden como uno quiere.