El Ardiente Capricho de la CEO
Mi mundo se paralizo de manera impactante, unos segundos, que me dejo sin aire, para luego comenzar a prenderse como si fuera una m*****a hoguera, como si mi ático se hubiera convertido en la sala de control del infierno, cuando mis ojos miraron a través de la puerta abierta del gimnasio.
Frente a mí, el Vader bombero esta diabólicamente tentador, e infinitamente comestible, mientras con movimientos precisos, y muy contundentes, golpeaba mi saco de boxeo, sin camisa, dejando ver la perfección de sus músculos en movimiento, unos músculos que se marcaban de forma tentadora, como si fuera un m*****a foto viviente del sistema muscular perfecto del ser humano, únicamente vestía con unos short, qu