Un amor mexicano
—ella se quedó quieta, quería saber si lo que él escuchó, realmente ella lo sintió, y siendo sincera en ese momento, fue real aquellas palabras.
—Yo también te amo—susurró, el decirle en voz alta, llenó de algún sentimiento en su interior, su cuerpo tembló y él se dio cuenta, una sonrisa apareció en sus labios, se inclinó hacia a ella que aún tenía su espalda contra el respaldo, sus labios tocaron lentamente los suyos, era un beso familiar, un beso cargado de ternura, ella correspondió de igual manera. Al separarse, se miraron en silencio, Carolina levantó su mirada y acarició su mejilla, vio sus ojos rojizos por haber llorado.
—¿Qué pasará ahora? Nuestro matrimonio no es de verdad…—preguntó