La Edad de la Pasión
Conociéndose, terminaría haciéndole el amor sin control, así de grande era su deseo por ella, por más que lo negara.
—Vamos con calma, no quiero asustarla —se habló frente al espejo, donde su deseo crecía, al querer verla frente a él, tomarla suave por el cuello y susurrarle lo deseoso que estaba por explorar.
—Me tienes loco, Noelia, quiero ser un caballero, pero no sé hasta dónde podré —Susurró para él, dejando claro el deseo que corría por sus venas, la pasión que deseaba vivir con su niña.