La Venganza de la Millonaria
Muchos de los presentes tratan de pasar por alto aquella escena, pero, en realidad, es desgarradora.
Aquel hombre que alguna vez lució orgulloso, que caminó con el ego por las nubes, con esa sonrisa seductora y ese porte de gran caballero, ahora estaba allí, arrodillado, llorando, con el corazón destrozado en miles de pedazos, sintiendo que su mundo se iba a caer nuevamente y que esta vez había perdido toda la esperanza de que alguna vez podría volver a amar.
Hera Samaras ha cumplido su cometido, se ha llevado a Mateo en aquella venganza por lo que le hizo en el pasado… Pero lo que ella no sabe es que el destino no ha terminado ahí, aún hay muchas cosas que deben suceder.
Y ella no las podrá