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Adiós Matrimonio Falso: Soy la Donna del Submundo

Adiós Matrimonio Falso: Soy la Donna del Submundo

Una vez que quedé embarazada, fui aclamada como la mujer más preciosa del submundo. Mi esposo, el nuevo Don de la familia Jenkins, cerró toda una ala de un hospital privado para mis chequeos, mientras que mi padre, el Don de los Collins, convocó a todos los chefs con estrellas Michelin de Nueva York a la mansión, solo para que yo pudiera elegir cualquier cosa que se me antojara. El bebé que llevaba en mi vientre estaba destinado a ser el único heredero de las dos familias de la mafia más poderosas. Pero el día en que debíamos firmar los documentos que aseguraban la herencia de mi hijo, ambos desaparecieron. —Surgió un asunto familiar urgente —dijo mi esposo, Vincent, besando mi frente—. Podemos finalizar la herencia del niño cuando regresemos. No hay prisa. Poco después de que se marcharan, recibí un enlace a una transmisión en vivo anónima. La voz de mi padre se escuchaba en el video, más fría de lo que jamás la había sentido. —Estás diciendo que tu contrato de matrimonio con Evangeline nunca fue válido. ¿Eso no convierte al niño en un bastardo? Vincent, relajado en un club, sopló un anillo de humo. Acurrucada en sus brazos estaba mi media hermana, Sarah. —Evangeline siempre ha tenido todo el amor y el afecto. A su hijo no le faltará nada —respondió Vincent—. Sarah ha sido burlada por su estatus durante años. Tengo que hacer las cosas bien para ella, darle a nuestro hijo un nombre legítimo. En ese momento, mi corazón se paralizó y apenas podía respirar. Entonces mi teléfono vibró de nuevo. Era un mensaje de texto: [Bienvenida a casa a la familia Gallo, mi reina.] [Solo di la palabra, y el niño que llevas llevará el apellido Gallo y se convertirá en el heredero más poderoso del submundo estadounidense.]
Short Story · Mafia
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White Lies

White Lies

Sa edad na desi-siete ay napilitang umalis sa mansyong tinitirhan niya si Venice. Para takasan ang malupit na kapalarang sinapit ng pamilya niya sa tiyuhing si Dolfo asawa ng kaniyang Auntie Celeste. Her mother died at the car accident and his father killed by Dolfo. Dahil lang gusto nitong kamkamin ang yaman at buong hacienda na pinaghirapang palaguin ng kaniyang mga magulang. Pero hindi niya lubos akalain na siya ang pagbibintangan pumatay sa kaniyang sariling Ama. Kaya wala itong ibang pagpipilian kundi ang umalis at magtago. Habang tumatakas kay Dolfo ay napadpad siya sa isang Cargo ship na nagdadala ng iba't-ibang kargamento sa kabilang bayan. Doon nakaroon siya ng pagkakataong takasan ang kalupitan nito at sandaling magtago. Sumakay siya sa barko na walang paalam. Akala niya'y ligtas na siya ngunit nang pasokin niya ang mismong loob nang barko ay nahuli siya ni Ellwood Echeverri. Siya na nga ba ang magliligtas sa naka-ambang panganib na parating sa kanya oh, siya Ellwood na ang lalaking matagal na niyang hinihintay. Ang lalaking nababasa n'ya sa bawat pahina ng libro at tutupad sa kaniyang mala-fairytale na happy ending?
Romance
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Face cachée

Face cachée

D'el Pablo
Mariés jeunes, Aaron et Alice sont en couple depuis 6ans. Malgré la richesse du couple, la vie n'est pas rose pour eux. Entre infidélité, domination, arrogance et humiliation rien n'épargne le couple. Mais qu'advient-il quand une relation fortuite remet en cause la cause même de leur mariage. Continuer aux côtés de celle à qui il a juré le meilleur et le pire ?Ou alors essayer l'aventure et voir ce qu'elle lui réserve ? Pour Aaron le choix est fait...
Romance
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Puse A Madre E Hija En Cuatro Ruedas

Puse A Madre E Hija En Cuatro Ruedas

—Hay algo duro aquí abajo que me está picando. En el auto de la escuela de manejo, para enseñarle a manejar a mi ahijada, hice que se sentara en mis piernas para guiarla personalmente. Pero apenas encendimos el motor, el auto se nos apagó y la carrocería dio un brinco muy fuerte. Esos amortiguadores de mi ahijada se hundieron profundamente en mi entrepierna. Lo que terminó por acelerarme el pulso fue notar que Camila solo llevaba puesta una minifalda cortísima que no le cubría nada.
Short Story · Pasional
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Reteniendo un nacimiento

Reteniendo un nacimiento

Tenía nueve meses de embarazo y estaba lista para dar a luz, pero mi esposo, Sean Conner, me encerró en el cuarto de almacenamiento del sótano y me dijo que retuviera el parto. Comentó que era porque la esposa de su difunto hermano, Quinn Faber, también estaba a punto de dar a luz ese día. Hacía años, Sean y su hermano habían acordado que el primer hijo nacido en la familia Conner sería criado como heredero y recibiría la herencia familiar. —El bebé de Quinn debe nacer primero —dijo Sean como si fuera algo trivial—. Ella perdió a su esposo y no tiene nada. Tú ya tienes mi amor, por lo tanto, es justo que la herencia sea destinada a su hijo. El dolor de las contracciones me dobló por la mitad y lloré, suplicándole que me llevara al hospital. Él me secó las lágrimas y con una tranquilidad inquietante, me dijo: —Deja de fingir. Luego, espetó: —Siempre supe que no me amabas. Todo lo que te importa es el dinero y el estatus. Forzaste el parto para robarle el lugar a mi sobrino... ¿Cómo puedes ser tan cruel? Con la cara pálida y temblando, logré susurrar: —No puedo controlar cuándo nace un bebé, esto es una coincidencia. Te juro que no me importa la herencia. ¡Yo te amo! Él soltó una carcajada llena de frialdad y me dijo: —Si me amaras, no habrías presionado a Quinn para que firmara ese contrato renunciando a la herencia de su hijo. Bueno, una vez que ella dé a luz, volveré a buscarte. Después de todo, el bebé que llevas en tu vientre lleva mi sangre. Sean se quedó fuera de la sala de parto donde estaba Quinn y solo después de que el recién nacido llegó al mundo, él se acordó de mí. En ese momento le ordenó a su secretario que me llevara al hospital, pero la voz de este tembló mientras decía: —La señora... y el bebé... Ambos han muerto... En ese momento, él perdió la razón.
Short Story · Romance
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De vuelta al pasado, pero dueña de mi futuro

De vuelta al pasado, pero dueña de mi futuro

Mi hermana, María Sánchez, que siempre despreciaba la escuela, de pronto quiso presentar el examen para la universidad y les pidió a mis papás que me casaran con el hijo de un alto mando militar; a cambio, el general pondría el dinero para su carrera, un “apoyo” disfrazado de arreglo. Entonces supe que ella también había renacido. En la vida pasada, a María los libros le daban flojera: salió de la prepa y se casó con el hijo del comandante de zona, con un arreglo generoso de por medio. Luego a Bruno lo cambiaron a la frontera norte, a una Zona Militar pegada a nogales; a ella le repugnó el entorno y se negó a irse con la tropa. Yo, en cambio, terminé la universidad a puro trabajo y ahorro, entré a una dependencia pública con plaza base y me volví, por fin, capitalina de verdad. Ya metida en la vida castrense, María empezó a cobrar mordidas usando el nombre del suegro general. Lo metió en broncas con los de arriba; la Contraloría de la Militar lo bajó de puesto sin miramientos y, al final, la suegra la corrió de la casa. Tras el divorcio, la engancharon con una “asesoría” para invertir en la Bolsa de Valores; vino el desplome y quemó los ahorros de jubilación de mis papás. Sin salida, se me pegó y, cuchillo en mano, me obligó a entregarle mis ahorros y mi casa “para levantarse otra vez”. En el jaloneo me dio doce puñaladas. Me desangré. Cuando abrí los ojos otra vez, estaba de vuelta al principio: mi hermana les pedía a mis papás que me casaran con Bruno. Yo acepté encantada y me di de baja de la prepa de inmediato.
Short Story · Romance
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Del amor viejo, al sendero limpio

Del amor viejo, al sendero limpio

El autobús en el que viajaban mi suegra Carmen y mi hijo Nacho volcó en una carretera de montaña. El vehículo quedó colgado de un árbol al borde del abismo, a punto de desprenderse. Mi esposo Sergio Mendoza era el capitán del equipo de rescate más cercano, pero la policía descubrió que se había llevado a todo su equipo para acompañar al hijo de su primer amor, Camila López, a un acto escolar. En mi vida anterior, convencí a un amigo mío, Leo Méndez, de que me ayudara a ir al colegio y sacar a rastras a Sergio para que rescatara a Carmen y a Nacho. Pero Camila, avergonzada porque su hijo no ganó el primer puesto, cortó toda relación con él. Además, lo despidieron del equipo de rescate. Cuando Carmen y Nacho salieron del hospital, Sergio nos ató a Leo y a mí y nos arrojó por el acantilado. —¡Si no fuera por ustedes, no lo habría perdido todo! En esta vida, el hijo de Camila consiguió su primer lugar… pero a Sergio ya no le quedaba sonrisa alguna.
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Mi hermanastra robó mi vida, yo tomé su mundo

Mi hermanastra robó mi vida, yo tomé su mundo

En la entrega de premios del Concurso Mundial de Diseño de Joyería, mi hermanastra, Sandra, se llevó el gran premio. Usó los diseños que me robó. Lo que no sabía era que el mayor patrocinador del evento era Jude Moretti. El Padrino de la familia Moretti. Un monstruo sediento de sangre, marcado por una explosión, un hombre del que dicen que nunca podrá tener hijos. ¿Y el gran premio? Convertirse en la esposa del Padrino. Esa noche, los hombres de Moretti, todos de negro, entregaron un contrato de matrimonio con ribetes de oro. Habían venido por la "diseñadora genio". Mi prometido, Marco, entró en pánico y llevó a Sandra a Las Vegas para salvarla. Se casaron esa noche. Con el matrimonio hecho, Sandra regresó pavoneándose, vestida con mi bata de seda. Mostró el anillo en su dedo y los chupetones por todo su cuello. —Marco es mío ahora —ronroneó—. ¿Qué vas a hacer, Odessa? El Padrino solo te da un día. Si no te casas con él, la Familia tendrá que apaciguarlo. Eso significa enviarte al barrio rojo. Venderte a la clase de psicópata que se excita con cosas rotas. Ella estaba equivocada. Yo tenía otra opción. Encontré a mi padre y a mi madrastra, ambos luchando por lidiar con el contrato. —Lo haré —dije—. Me casaré con el Padrino.
Short Story · Mafia
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Traición en Navidad: Somníferos y Secretos

Traición en Navidad: Somníferos y Secretos

Con tal de salir con su asistente en Navidad, mi esposo puso somníferos en la leche en polvo de nuestra hija. Cuando, angustiada, llevé como pude al hospital con fiebre alta, me sorprendió ver cómo mi esposo subía las escaleras con su asistente en brazos. —¡Yolanda se torció el pie, la estoy acompañando a que la revisen! Mientras nuestra hija era atendida en el quirófano, él no mostró el más mínimo interés. Yo apretaba con fuerza el billete de lotería de un millón de dólares en el bolsillo. Era hora de abandonar ese matrimonio de siete años.
Short Story · Romance
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A ella la salvó, a mí me abandonó

A ella la salvó, a mí me abandonó

Si tú y el primer amor de tu esposo sufren un accidente al mismo tiempo, ¿a quién rescataría él? Alejandro García alzó a su primer amor en brazos y se marchó. La vida se desvaneció: el hijo se había perdido y, con él, murió por dentro Sofía Herrera. Un acuerdo le había dado a Sofía la oportunidad de casarse con el hombre al que más quería. Todos sabían que había conseguido ese matrimonio luego de romper la relación entre Alejandro y su primer amor. Todo para quedárselo. Ella creyó que el tiempo lo haría valorarla, que eventualmente llegaría el momento en que él la mirara de verdad. Hasta el día en que tuvo que enterrar con sus propias manos los restos del bebé de tres meses que nunca llegó a nacer. Fue entonces cuando finalmente abrió los ojos. —Divorciémonos. Un acuerdo sencillo, para quedar a mano. Tres meses más tarde, bajo las luces brillantes y entre el murmullo de la multitud, ella subió al escenario a recibir un reconocimiento. Él la miró con sorpresa por algunos segundos antes de voltearse hacia los presentes con calma y decir: —Así es, ella es mi esposa. —¿Esposa? Sofía dibujó una sonrisa en sus labios mientras le pasaba el acuerdo de divorcio. —Disculpe, señor García, ahora soy su exesposa. Ese hombre siempre tan sereno y frío perdió el control en ese instante. Con los ojos inyectados en sangre y la voz quebrada, gritó: —¿Exesposa? ¡Yo jamás acepté eso!
Romance
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