Me casé con el comandante
Desconecté mi cerebro mientras mi hermano seguía hablando.
Al entrar en el despacho, me encontré con mi padre, mi maestro, el Alfa Axel y mi propio Alfa, todos sentados alrededor de la mesa de reuniones, este último en el centro. La mirada de decepción de mi padre era palpable, mientras que el Alfa Axel se mostraba tranquilo. Por el contrario, mi Alfa tenía esa expresión calculadora que tanto me inquietaba. ‘¿Tramaba algo?’, no podía fiarme de ese hombre lobo. El Alfa Lucciano era calculador y despiadado, usaba a las personas como meras herramientas, incluido a mi padre, que era su mejor amigo de la infancia. Si el Alfa no hubiera permitido el cautiverio de mi madre, no se hubiera hecho…pero