Heredera de la Luna
Una llamada telefónica me devolvió a la realidad, interrumpiendo mis pensamientos.
—Habla —respondí, mi voz resonando con una mezcla de autoridad y determinación.
—Alfa, su compañera está casi lista, pero no podrá acompañarlo en este ataque. Aún está débil por el cambio, necesita más sangre —habló mi Beta. La conexión entre nosotros se manifestaba más allá de las palabras, una lealtad compartida en este oscuro camino de venganza.