La obsesión de Kael
Cómo se refugió en el amor que le desbordaba del Alma por sus hijos, para ignorar el hecho de que ese amor también era dirigido por el hombre que les había heredado los rasgos.
Regresó en el tiempo, a los recuerdos que se habían sellado, a la noche que huyó, a los días previos, a las preocupaciones banales de ese momento, cuando comenzó a ignorar la voz de su conciencia que le decía que no era el modo, que debía resolverlo de otras forma.
Entonces las emociones comenzaron a emerger, desordenadas: el rechazo, la soledad, la rabia contenida, la vergüenza… La vergüenza Y también, más allá de todo eso, una profunda tristeza.