EL AMOR DEL CEO CIEGO
— Ellos pueden, de eso que no te quepa duda, es por eso que mis hombres nos están protegiendo en la mansión, tú al irte sin avisar, solo te pones en peligro, te sirves en charola de plata para que hagan contigo lo que quieran, esto no debe volver a suceder si es que quieres seguir respirando
— Pues... si quiero seguir respirando, pero no tu mismo aire, ya no quiero seguir en este lugar, quiero regresar con Emill, explicarle que tú y yo, no podemos seguir casados, si me lo permites lo seguiré viendo, seré como una tía para él
— ¿Y a dónde irás? ¿regresarás a buscar a tu ex novio, te casarás y tendrás hijos con él? — el hombre preguntaba con los dientes apretados, su esposa si que sabía hacerl