Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
La Falsa Susurradora de Cadáveres

La Falsa Susurradora de Cadáveres

Tras presentar mi solicitud para dejar el cargo de jefa de Medicina Forense y pedir el traslado a un puesto administrativo, en la comisaría a todos se les iluminó la cara. Sonrisas por todas partes. Aprobación unánime. Solo Olivia Montoya, la nueva forense… la "mejor amiga de la infancia" de mi novio, se vino abajo. La que se hace llamar la "Susurradora de Cadáveres". Entró hecha una fiera, me agarró con fuerza de la bata y, con los ojos enrojecidos, soltó: —Aunque tu técnica ya está pasada de moda, de verdad espero que te quedes. ¡Que sigas dándoles voz a las víctimas! Le aparté la mano con frialdad, recogí mis cosas y me di la vuelta para irme. Porque en mi vida pasada, ella se presentaba igual: decía que podía oír los susurros de los muertos y saber lo que habían vivido antes de morir. Yo me mataba trabajando: autopsia tras autopsia, revisando una y otra vez, redactando informes de autopsia con cada detalle. Ella, en cambio, solo necesitaba echarle un vistazo al cadáver… y podía recitar mi informe palabra por palabra, sin equivocarse ni una coma. Las familias de las víctimas la veneraban como si fuera un milagro andante. A mí me miraban con desprecio. Decían que yo profanaba al difunto, que no lo respetaba. No lo acepté. Me negué a rendirme. Me dejaba la vida en cada autopsia… pero ella siempre se me adelantaba, escupiendo toda la verdad como si ya la tuviera en la palma de la mano. Hasta que una familia, llevada al límite, me odió por ultrajar a su difunto. Me secuestraron. Me descuartizaron. Y me abandonaron en un baldío. Cuando volví a abrir los ojos… Había renacido justo el día en que Olivia anunció, por primera vez, que era la "Susurradora de Cadáveres".
Read
Add to library
Cenizas de un vínculo: El Alpha que me amó demasiado tarde

Cenizas de un vínculo: El Alpha que me amó demasiado tarde

Por mi negligencia, Sophia, la preciosa consentida de Leo, se atragantó con un bocado de agua de mar. Él montó en cólera y me encerró en el calabozo acuático. —Catherine, todo lo que haya sufrido Sophia, tú lo pagarás el doble. Mi instinto de supervivencia me obligó a transformarme en loba. Una y otra vez golpeé la cabeza contra la jaula de hierro, rogándole que tuviera piedad. Pero Leo me ató las extremidades con cadenas de hierro y les ordenó a sus subordinados que siguieran inundando la cámara. —Una desgraciada celosa como tú solo aprenderá a obedecer a través del sufrimiento. Quédate ahí dentro y arrepiéntete de lo que has hecho. Él mismo selló la puerta de hierro del calabozo acuático y prohibió que cualquiera se acercara. Una y otra vez, estiré el cuello para poder tragar un poco del escaso aire, aullando en la desesperación. Pero el agua helada, cada vez más alta, terminó por engullirme por completo. Seguí forcejeando hasta que no me quedó ni una pizca de fuerza. Una semana después, en un arranque de misericordia, decidió poner fin a mi castigo. Lo que no sabía era que las serpientes de agua ya habían devorado mi cuerpo hasta dejarlo irreconocible.
Read
Add to library
Déjame y cría a su bebé

Déjame y cría a su bebé

Mi esposo, Cesare Ferrante, el Don más temido de la familia, siempre había detestado a los niños. Pero todo dio un giro cuando mi hermanastra, Bianca Moretti, se instaló en la casa de al lado con su bebé de seis meses. De pronto, mi esposo se obsesionó con ese niño. Él mismo le preparaba los biberones, le cantaba canciones de cuna y lo llevaba a todas partes. Cada día regresaba a casa agotado al amanecer, pero su cara brillaba de alegría, como si ese bebé ocupara toda su alma. Me volví invisible para él. Hace tres días, un auto me cerró el paso y me sacó de la carretera hasta que terminé estampada contra la mediana. Sentía la sangre caliente escurriéndome por la frente mientras la vista se me nublaba. Desesperada, llamé a Cesare cincuenta y cinco veces. No se dignó a contestar ni una sola vez. En su lugar, prefirió presumir una foto del bebé en sus redes: "¡Mi angelito sonrió hoy!" No aguanté más. Esta noche, en el banquete familiar, con todos los miembros de la familia sentados a la mesa, levanté mi último brindis y posé la copa. —Quiero el divorcio. El silencio fue instantáneo. Todos se quedaron de piedra. —¿Te volviste loca? —gritaron mis padres al mismo tiempo. Cesare me apretó la muñeca, sin poder creerlo. —Giulia, ¿hablas en serio? ¿Me pides el divorcio solo porque estaba pendiente del bebé y no te contesté? ¿Vas a armar este lío por celos de un niño de seis meses? No le sostuve la mirada. En su lugar, me quedé fija viendo la marca de un beso, clara y reciente, detrás de su oreja. —Como amas tanto a ese niño —dije con calma—, te lo voy a poner fácil. Ve a ser su padre.
Short Story · Mafia
976 viewsCompleted
Read
Add to library
El amor que Adrián dejó escapar

El amor que Adrián dejó escapar

Tres días antes de mi boda, Adrian la canceló por quincuagésima segunda vez. Había ido al taller de Palermo para aprobar el bordado del escudo en mi vestido, pero en cuanto salí de detrás de la cortina del probador, agarró su pistolera y su radio. —Los bastardos de Torino destrozaron el viñedo de Bianca y rodearon la finca. Lia está aterrada, tengo que irme. La boda se cancela. En otro momento, yo lo habría detenido y le habría exigido que me dijera quién le importaba más, si Bianca o yo. Pero esta vez, simplemente lo dejé ir. Treinta minutos después, Bianca subió una historia a Instagram: [Tú eres el único refugio para mí y para mi hija.] En la foto, Adrian abrazaba a Bianca, mientras sostenía a Lia en brazos, llamándolo papá. Parecían una familia de verdad. Mis padres soltaron un suspiro. —Seraphina, ¿otra vez se canceló la boda en Hawái? Ya les enviamos las invitaciones a todas las familias italianas de renombre. ¿Qué va a pasar con el honor de la familia Bellini? Negué con la cabeza y toqué la invitación de respaldo. —La boda sigue en pie. Dentro de tres días, igual seré una novia. Solo que no la de Adrian.
Short Story · Mafia
11.3K viewsCompleted
Read
Add to library
EL JUEGO DEL NERD

EL JUEGO DEL NERD

Ganador de los premios People's Choice Awards 2019 a los mejores libros diversos —Ahora conoces mi secreto. Eso es realmente malo, Summers. —Él sonrió. ¡Ese nerd sonrió! Y llámame loca, pero en ese momento, se veía malditamente sexy. —No se lo diré a los demás. —Solté las palabras esperando que le diera la seguridad que necesitaba para que me dejara ir porque aunque se veía muy sexy, también se veía peligroso. Tratando de no temblar, me mordí los labios. Sus ojos captaron el movimiento y se inclinó hacia adelante, llenó mis fosas nasales con el olor a la droga que fumó momentos atrás. Inclinando la cabeza, chasqueó la lengua y sonrió. —Movimiento equivocado. Con eso, golpeó sus labios contra los míos, sacando todo el aire de mis pulmones. Me besó sin piedad. Su lengua se deslizó por la comisura de mi boca y mi mente se quedó en blanco cuando sentí la punta de mencionada acariciar la mía. Al alejarse me observó con una mirada traviesa en su rostro mientras decía—: Ahora voy a ser tuyo. Versión en español de "The Bad Nerd Boy".
Romance
9.38.9K viewsCompleted
Read
Add to library
La novia que lo perdió todo

La novia que lo perdió todo

El día que se suponía que iba a ser mi boda, la novia no era yo. La ceremonia que había esperado durante cinco años se convirtió en una broma cuando Valentina, mi hermana, caminó por el pasillo de mármol con un vestido de novia blanco. Su brazo estaba entrelazado con el de Luca, el hombre que se suponía que me estaría esperando en el altar. —Lo siento, Bianca —dijo suavemente—. Pero ya no eres la novia hoy. Luego se tocó el estómago; sus ojos brillaban de triunfo. —Estoy embarazada del hijo de Don Romano. Sus palabras detonaron dentro de mi cabeza, y el mundo entero se quedó en silencio. Como si temiera que no le creyera, levantó algo brillante hacia la luz. Una imagen de ultrasonido en blanco y negro. Se leía claramente: [Edad gestacional —12 semanas.] Mis ojos ardieron, las lágrimas escocieron mientras me giraba hacia Luca, buscando desesperadamente cualquier cosa. Una negación, una explicación, o un arrepentimiento. En cambio, él solo suspiró, agotado y resignado. —Bianca, lo siento —dijo con impotencia—. A Valentina no le queda mucho tiempo. Esta boda... era su último deseo. Te lo compensaré —añadió—. Podemos tener otra boda más tarde. Mi padre, Moretti, se paró detrás de él, con la misma expresión severa que había usado toda mi vida. Nunca lo he visto sonreírme, ni siquiera una vez. —Bianca —dijo bruscamente—, tu hermana se está muriendo. Déjala tener esto. Mi hermano asintió sin decir una sola palabra, como si eso fuera suficiente para ser una respuesta sólida. Toda mi vida, la habían elegido a ella, sus lágrimas, sus caprichos y sus necesidades, por encima de las mías. Hoy no era diferente. Algo dentro de mí se rompió silenciosamente. Bien. Si nadie en esta familia se preocupa por mí, me iré.
Short Story · Mafia
2.5K viewsCompleted
Read
Add to library
Crié a Su Hijo y Ella Enloqueció de Pesar

Crié a Su Hijo y Ella Enloqueció de Pesar

Cuando renací, lo primero que hice fue esparcir las cenizas de mi mejor amiga. En mi vida pasada, ella quedó embarazada antes de casarse y fue abandonada tanto por su novio como por su propia familia. Tras soportar sola todo el embarazo, finalmente llegó el día del parto… pero sufrió una hemorragia grave en la sala de parto. Con su último aliento, me suplicó que adoptara a su hijo. Al verla en ese estado, mi corazón se compadeció y acepté. Por cuidarlo, mis estudios comenzaron a ir de mal en peor, hasta que la universidad terminó expulsándome. Y no tuve más opción que salir a trabajar junto con él, soportando incontables humillaciones y desprecios. Finalmente, cuando cumplió dieciocho años, un cazatalentos lo descubrió y lo llevó a protagonizar una película. De la noche a la mañana se volvió famoso y ganó el premio a Mejor Actor. Pero en la ceremonia de premiación, mi mejor amiga —que supuestamente había muerto hacía años— apareció del brazo de mi exnovio. Incrédula, me acerqué a exigirle una explicación, pero ella me dijo sonriendo: —Felicidades, has superado la prueba. Confundida, escuché cómo mi ex me explicaba lleno de arrogancia: —Paula es la hija del hombre más rico del país. ¿Quién sabe si te acercaste a ella por dinero? Ahora que criaste tan bien a nuestro hijo, tienes la oportunidad de ser una amiguita de ella. Si lo cuidas hasta que se case y tenga hijos, entonces podrás convertirte en su mejor amiga. Sentí que mi cabeza iba a explotar. Acaso, ¿creían que me importaba ser su amiga? ¡Habían pasado dieciocho años! Con los ojos enrojecidos por la rabia, me abalancé sobre ellos. Pero quien pensaría que mi hijo adoptivo, que estaba en el escenario, bajaría corriendo, me empujaría con toda su fuerza y me diría: —¿Estás loca? ¿Quién te dio el derecho de atacar a mis padres? La furia y la indignación fue tanta que me desmayé en el acto.Cuando volví a abrir los ojos… había regresado al día en que mi mejor amiga estaba dando a luz.
Read
Add to library
Sin Salvación

Sin Salvación

Mi esposa profesaba su propia fe y seguía estrictamente sus perceptos, evitaba cualquier tipo de intimidad física. Solo nos permitía estar juntos al decimosexto día de cada mes. Y aun así, todo debía estar bajo su control. Si alguna vez sobrepasaba esos límites, no dudaría en interrumpirlo todo y marcharse. Llevábamos cinco años de casados. Aunque me sentía insatisfecho, la complacía una y otra vez por amor. Me convencí de que, pese a su frialdad, al menos había algo de amor por mí. Hasta que, durante una misión de rescate en un hotel en llamas, descubrí lo equivocado que había estado. Cuando la encontré, mi esposa estaba recostada contra el pecho de otro hombre, y entre los dos había un niño pequeño.
Urbano
1021.0K viewsOngoing
Read
Add to library
Su amor de infancia me humilló

Su amor de infancia me humilló

En la fiesta por los tres meses de nuestra hija, la supuesta "mejor amiga" de mi esposo, Garrett, me humilló públicamente. —Oye, Vivian. Escuché que quedaste un poco floja ahí abajo después de tener a la niña. —Si está tan mal, mejor hazte una cirugía de ajuste cuanto antes… no vaya a arruinarse tu matrimonio. Garrett le lanzó una mirada juguetona y la reprendió: —¡Ya basta, Scarlett! No puedes decir todo lo que se te pasa por la cabeza. Luego se volvió hacia mí con un encogimiento de hombros despreocupado. —Ella es así, como un chico. Crecimos juntos, no lo dice con mala intención. Scarlett sacudió ligeramente su pecho medio descubierto e hizo un puchero. —Ay, vamos, no te lo tomes personal, Vivian. La verdad, hasta me das un poco de envidia. —¿Ves? Mi problema es lo contrario. Soy demasiado estrecha… me duele muchísimo cuando estoy en mi período. Ni idea de quién tendrá la suerte de aguantar eso en el futuro. Luego dirigió la mirada hacia Garrett y le guiñó un ojo con picardía. —Ah, cierto, tú ya lo probaste antes, ¿no? La habitación quedó en un silencio absoluto. Todas las miradas se dirigieron hacia mí, apenas conteniendo la curiosidad. Sonreí, dejé mi copa de vino y miré a Scarlett con una falsa preocupación. —Qué raro. No recuerdo haberla dejado tan estrecha cuando le hice la cirugía.
Short Story · Romance
976 viewsCompleted
Read
Add to library
Rechazó el marcaje, yo subí de Alfa

Rechazó el marcaje, yo subí de Alfa

La primera decisión que tomé tras renacer fue rechazar el rito de marca con mi compañero Alfa, Ethan. En mi vida anterior, cuando Ethan intentó aplazar nuestra ceremonia de unión por trigésima segunda vez, lo amenacé invocando las leyes sagradas de la Diosa de la Luna. Al final, Ethan cedió. Para apaciguar mi furia, juró que nada volvería a interrumpirnos. Sin embargo, esa misma noche murió Ivy, su amante Omega. Desde aquel instante, Ethan me odió con cada fibra de su ser. Cuando le confesé que estaba esperando cachorros, me ahogó en las aguas gélidas del Mar del Norte. —Tú y la abominación que llevas dentro merecen morir por lo que le pasó a ella. Me escupió las palabras mientras me hundía la cabeza bajo el agua. Morí sumida en la desesperación. Pero al abrir los ojos, me encontraba de nuevo frente al altar. Ethan lucía impaciente. —A Ivy le duele el pecho... Tenemos que posponer la ceremonia de unión otra vez. Esperaba que le suplicara. En lugar de eso, me desabroché el collar ceremonial y se lo arrojé a la cara. —Ve con ella. Yo me largo. Ethan hizo una mueca de desprecio. —Deja el drama. Sin mi aroma, vas a regresar arrastrándote de rodillas en una semana. No sabía que, una hora más tarde, yo estaría tocando a la puerta de su enemigo mortal: Damon, el Tirano del Norte. Cuando publiqué una foto luciendo el anillo del Alfa Winterborn en mi dedo, con la leyenda “Un Alfa Mejor”, Ethan enloqueció...
Short Story · Hombres Lobo
2.5K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
3233343536
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status