Filtrar por
Estado de actualización
TodoEn cursoCompletado
Ordenar por
TodoPopularRecomendaciónCalificacionesActualizado
Esta Luna No Perdona

Esta Luna No Perdona

Ryder, mi esposo y el Alfa de la manada, siempre ha odiado el llanto de los cachorros. Pero últimamente, empezó a cuidar al cachorro recién nacido de mi hermana adoptiva, quedándose a su lado en la guardería cada noche, hasta el amanecer. Cada vez que salía de nuestro hogar para ir a la guardería, un dolor fuerte e inexplicable me partía el corazón. Esta agonía duraba toda la noche, hasta que regresaba al amanecer. Pero llegué al límite. En el festival de la luna llena, anuncié frente a toda la manada que rompería nuestro vínculo. El enlace mental de la manada estalló en murmullos; todos pensaban que la batalla me había afectado el juicio. Una luz dorada se encendió en los ojos de Ryder mientras me miraba con incredulidad. —¿Solo porque estuve ocupado para ver cómo estabas después de que te hirieron, vas a romper nuestro vínculo? ¿Y todo por un cachorro de seis meses? Evité su mirada. En lugar de eso, mi vista se detuvo en la leve marca de labial corrida en el interior de su cuello. Aunque me temblaba la voz, me mantuve firme. —Ya que tanto quieres a su cachorro, en cuanto nuestro vínculo se rompa, podrás ser su padre sin tener que esconderte.
Historia corta · Hombres Lobo
4.9K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Depois de Renascer, Minha Irmã Roubou Meu Lugar de Rainha

Depois de Renascer, Minha Irmã Roubou Meu Lugar de Rainha

Na minha vida passada, no dia em que minha irmã Fernanda e eu participamos da cerimônia de escolha do Pacto das Bruxas, eu salvei um príncipe Kindred em perigo. Para retribuir minha bondade, assim que o príncipe retornou ao seu clã, ele imediatamente anunciou que eu seria sua futura noiva. Um ano depois, dei à luz um herdeiro de sangue puro, o único sucessor de toda a linhagem Kindred. O príncipe ficou exultante. No dia de sua coroação como Rei, ele completou o Pacto de Sangue comigo, tornando-me sua eterna companheira e rainha. A partir daquele momento, passei a ser reverenciada por todas as raças. Enquanto isso, minha irmã Fernanda escolheu se casar com um poderoso líder lobisomem, apenas para se tornar a mais insignificante de suas muitas amantes. A inveja a consumia até a loucura. Durante um festival da lua cheia das Bruxas, ela me empurrou de um penhasco, causando minha morte. Quando abri os olhos novamente, vi Fernanda correndo em direção ao local onde o príncipe Kindred estava em perigo, no dia da cerimônia de escolha. Eu soube, naquele instante, que ela também havia renascido. Mas ela não sabia que, embora fosse fácil se tornar a noiva do príncipe, conquistar seu coração e dar-lhe um filho era uma tarefa quase impossível.
Leer
Agregar a biblioteca
Renascida para o Pacto de Sangue

Renascida para o Pacto de Sangue

Após o fim da Guerra Húmano-Bestial, ambas as partes acordaram que o mundo seria governado pelos Híbridos. A cada cem anos, realiza-se um Pacto de Sangue: quem primeiro der à luz um Híbrido, esse será o líder da próxima geração da Aliança Híbrida. Na vida passada, escolhi casar-me com o primogênito da Tribo Lobo, famoso por sua devoção amorosa, e fui a primeira a lhe dar um filho, o Híbrido Lobo Branco. Nosso filho tornou-se o próximo líder da Aliança Híbrida, e ele naturalmente obteve um poder imenso. Minha irmã, que se casou por cobiça à beleza do primogênito da Tribo Raposa, acabou por sofrer as consequências das constantes infidelidades dele, contraindo doenças e até mesmo perdendo a fertilidade. Movida pelo ciúme, minha irmã ateou fogo e matou a mim e ao pequeno Lobo Branco. Quando abri os olhos novamente, voltei ao dia do Pacto de Sangue, e minha irmã já havia se adiantado para deitar-se com Samuel, o primogênito da Tribo Lobo. Eu sabia que ela também havia renascido. Mas o que ela não sabia era que Samuel era de natureza cruel e violenta, longe de ser um bom partido!
Historia corta · Fantasia
12.1K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Renació en la época de los matrimonios entre humanos y bestias

Renació en la época de los matrimonios entre humanos y bestias

Después de que la Gran Guerra entre Humanos y Bestias terminara, ambas partes acordaron que los híbridos gobernarían el mundo. Cada cien años, se celebraba un matrimonio entre humanos y bestias. Aquel que concibiera primero un híbrido se convertiría en el gobernante de la siguiente generación. En mi vida pasada, elegí casarme con Luciano, el primogénito de la manada de lobo, famoso por su devoción. Logré dar a luz antes que nadie a un lobo blanco híbrido. Nuestro hijo se convirtió en el próximo gobernante de la Alianza, y Luciano, como era de esperar, obtuvo un poder absoluto. Mientras tanto, mi hermana menor, seducida por la belleza de la manada de zorro, se casó con el heredero de los zorros. Pero obsesionado con sus conquistas amorosas, le contagió una enfermedad que la dejó estéril. Consumida por la envidia, mi hermana prendió fuego a mi habitación, matándome a mí y a mi pequeño lobo blanco. Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día del matrimonio. Mi hermana, habiendo renacido también, se adelantó y subió a la cama de Luciano. Yo lo sabía: ella también recordaba su vida anterior. Pero lo que ella no sabía era que Luciano, bajo su fachada de amante ideal, era un ser cruel y violento. ¡Jamás sería un buen esposo!
Historia corta · Fantasía
20.6K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Elegiste acabar con nuestro bebé para salvar a tu amante

Elegiste acabar con nuestro bebé para salvar a tu amante

Con nueve meses de embarazo, un exempleado, que guardaba un profundo rencor tras haber sido despedido para darle ese puesto a mi esposo, me llevó a la fuerza a la azotea del edificio y me asestó decenas de puñaladas. Mi marido, Víctor Escobar, capitán de un escuadrón de rescate, prefirió movilizar a todo su personal para impedir que Raquel Herrera, su exnovia, sumida en una depresión, le prendiera fuego a su departamento. No le supliqué que viniera a rescatarme. En mi vida anterior, precisamente porque lo había llamado suplicándole ayuda, él había dejado desprotegida a Raquel y había ido corriendo a salvarme. Mi bebé y yo logramos sobrevivir, pero ella, después de prenderle fuego a su departamento, murió consumida por el incendio. En apariencia, Víctor no me había guardado ningún rencor. Incluso llegó a reservarme una suite de maternidad privada. Sin embargo, el mismo día que di a luz, me amarró ¡y nos acuchilló sin piedad, a mí y a mi bebé recién nacido! —¡Ese día tú y ese tipo se pusieron de acuerdo para engañarme, ¿no es así?! ¡Tus «heriditas» no eran nada graves! ¡Ni de chiste te ibas a morir! —exclamó, fuera de sí—. ¡Pues, si tanto te encanta que te apuñalen, entonces, te daré el gusto! Cuando volví a abrir los ojos, había regresado al día en que me habían tomado como rehén. Pero, esta vez, tomé una decisión: lo dejaría correr para salvar a su Raquel.
Historia corta · Romance
5.5K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
El arrepentimiento del Don tras mi partida

El arrepentimiento del Don tras mi partida

En mi quinto año de matrimonio con el Don de una poderosa familia mafiosa, descubrí que el amuleto de protección que me regaló me provocaba dolores de cabeza cada vez que lo llevaba conmigo. Como cirujana, esto me alarmó. Tomé los pequeños sobres que encontré dentro del amuleto y los llevé al laboratorio de toxicología del Hospital Kosley. El médico los inspeccionó y me dijo que contenían un tipo de veneno de acción lenta que no solo daña el cuerpo de la víctima, sino que también la vuelve infértil después de un tiempo. Lloré y exclamé: —¡Pero eso es imposible! ¡Mi esposo fue quien me dio esto! Se llama Vincenzo Cursley. ¡También es el dueño de este hospital! El médico me miró confundido. —Señorita, por favor, deje de decir tonterías. Conozco al señor Cursley y a su esposa. Son muy cercanos e íntimos entre ellos. Además, la señora Cursley dio a luz a un bebé hace poco. Ambos están ahora en la sala VIP, cuidando de su bebé. Entonces, el médico me mostró una foto en su teléfono. Vincenzo vestía su traje negro habitual con el emblema de la familia Cursley bordado en él. Sostenía a un bebé en brazos, y en cuanto a la mujer que estaba a su lado... La conocía. Se llama Claudia Henderson. Y Vincenzo siempre se ha referido a ella como su hermana adoptiva.
Historia corta · Mafia
167 vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Nunca Mais Por Você

Nunca Mais Por Você

Eu, Carla Medeiros, renasci no momento em que meu tio sofria os efeitos de um veneno do amor. Nesta vida, não me tornei seu antídoto, em vez disso, liguei para o grande amor da vida dele. Na vida passada, eu me apaixonei por meu tio sem laços de sangue, Wilson Serpa. Sabendo que ele havia sido envenenado, ignorei seu pedido para que eu ligasse para o seu grande amor e me tornei seu antídoto. Um mês depois, engravidei inesperadamente. Meu tio foi forçado a se casar comigo. No entanto, no dia do nosso casamento, seu grande amor, que havia viajado para o exterior para espairecer, foi sequestrada e assassinada. Antes de morrer, ela ligou para ele cento e noventa e nove vezes pedindo socorro. Mas meu tio, ocupado com a cerimônia, não atendeu a nenhuma das chamadas. Depois, ele ficou olhando para aquelas cento e noventa e nove chamadas perdidas, sem dizer uma palavra. No entanto, no dia em que dei à luz, ele me trancou no porão. Eu implorei para que me levasse ao hospital, mas ele apenas sorriu com maldade, observando-me morrer durante o parto, incapaz de dar à luz. Antes de morrer, a única coisa que o ouvi dizer foi: — Se não fosse por você ter engravidado, como eu teria sido forçado a me casar? E como eu não teria atendido às chamadas de socorro da Sófia? Você merece morrer... Quando abri os olhos novamente, eu voltei no dia em que meu tio foi envenenado.
Historia corta · Romance
2.5K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Donde el amor me dejó vacía

Donde el amor me dejó vacía

El día en que Rosa, el amor de mi esposo, enferma terminal, dio a luz a su hijo, mis suegros contrataron a diez guardaespaldas para vigilar la sala de partos y asegurarse de que yo no apareciera a hacer un escándalo. Pero la verdad es que nunca fui. Mi suegra, Melina, le tomó la mano a Rosa conmovida: —Rosa, mientras estemos nosotros aquí, ¡Fiona jamás podrá hacerte daño a ti ni a tu bebé! Mi esposo, Benito Cruz, con ternura en la mirada, la acompañaba durante el parto, secándole el sudor de la frente. —Tranquila, mi padre está con su gente en la entrada del hospital. Si Fiona se atreve a venir, la sacamos en el acto. Al ver que pasaban las horas y yo no aparecía, por fin se tranquilizó. Para él no tenía sentido pensar que yo fuera capaz de armar una escena. Solo quería cumplirle a Rosa su último deseo: ser madre antes de morir. ¿Por qué yo me empeñaría en arruinarlo? Cuando escuchó el llanto del recién nacido en brazos de la enfermera, no pudo evitar sonreír con alivio. Pensó que, si al día siguiente yo iba a disculparme con Rosa, se olvidaría de todas nuestras peleas. Incluso estaba dispuesto a dejar que yo criara al niño como si fuera mío. Lo que él no sabía era que, en ese mismo instante, yo acababa de entregar mi informe en la ONU. En una semana iba a renunciar a mi nacionalidad para unirme a Médicos Sin Fronteras. Y desde entonces jamás volvimos a vernos.
Historia corta · Romance
4.5K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Sombras del Corazón

Sombras del Corazón

Después de que la ex de mi esposo me empujara, tuve complicaciones graves al dar a luz a nuestro segundo hijo y morí en la esquina de la escalera del hospital de los Hesselink. Antes de morir, mi hijo de seis años lloró sin parar, rogándole a su papá, Marc Hesselink, que me ayudara. La primera vez, él solo se burló: —Tu mamá se volvió más inteligente… ahora usa al niño para hacerse la víctima y engañar a todos. Después de eso, le soltó la mano a nuestro hijo y se fue como si nada. La segunda vez, nuestro hijo le dijo que no paraba de sangrar. Marc se fastidió: —Qué llorona. Solo es un aborto, no es para tanto. Siempre tan dramática. Luego sacó al niño de la habitación y le ordenó al médico que nadie se acercara a ayudarme. —Es culpa mía por mimarla tanto. Si no la dejo sufrir un poco, nunca va a aprender. La última vez, nuestro hijo se arrodilló frente a Angie Pavard y le rogó con desesperación. Marc estalló de furia y mandó a sus guardias a maltratar a nuestro hijo. Lleno de heridas, lo arrastraron fuera de la habitación, dejándolo ahí tirado para que se burlaran de él. —Si vuelves a molestar a Angie mientras se recupera, saco a tu mamá de la familia Hesselink y no la vas a ver nunca más. Aun así, nuestro hijo arrastró su cuerpecito de regreso hasta donde yo estaba, dejando una línea de sangre tras de sí. Esta vez, como él quería, tanto mi hijo como yo terminamos muertos. Y ya no vamos a volver a verte nunca... nunca más.
Historia corta · Romance
5.0K vistasCompletado
Leer
Agregar a biblioteca
Morí traicionada, renací para destruirlo

Morí traicionada, renací para destruirlo

El mismo día que me tocó dar a luz, la alumna de mi esposo —embarazada y con el orgullo atravesado— decidió largarse sola a escalar la Cordillera de los Andes. Mientras él se la pasaba buscándola sin dormir, como un desesperado, yo estaba en el hospital, desangrándome en un parto complicado que me mandó directo a terapia intensiva. Cuando por fin abrí los ojos, lo primero que vi fue al médico entregándole a mi esposo el parte donde decía que mi vida estaba en riesgo... y él, en vez de acercarse a darme un poco de consuelo, me aventó en la cara los papeles del divorcio. —Camila es mi mejor estudiante —me soltó, serio—. No me voy a quedar de brazos cruzados viendo cómo hace semejante locura. Tú vas a ser mamá, te toca aguantar. En esa vida no firmé. Apenas salí de la sala de partos, me fui directo a la universidad a denunciarlo por la relación que tenía con su alumna. A ella la terminaron sacando del posgrado, y la presión fue tan fuerte que un día se cortó la garganta delante de mí. Cuando él llegó, ya no había nada que hacer: dos vidas se habían ido de golpe. Él no dijo una sola palabra, organizó el entierro y después me trató como si nada hubiera pasado. Yo, ingenua, pensé que por fin la vida iba a darme un respiro. Pero el día que nuestra hija cumplió un año, él le pisó al acelerador y el carro en el que íbamos se fue directo al precipicio. Ese mismo día... se cumplía un año de la muerte de su alumna. Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en la sala de partos, justo en el momento en que casi se me iba la vida.
Leer
Agregar a biblioteca
ANTERIOR
1
...
345678
ESCANEA EL CÓDIGO PARA LEER EN LA APP
DMCA.com Protection Status