Entregada al Alfa
El Alfa de la Manada Luna Ascendente no perdona una deuda y mi padre ya no tenía más dinero, nada con qué negociar para salvar su propia vida.
Excepto a mí.
El Alfa me miró, y pude ver que pensaba que no valía lo que había perdido.
"Ella puede darme un heredero", decidió Varon. "Y quizás eso pague la deuda. De lo contrario, el trato se cancela."
Y así, le pertenecía a él.
Pero él no tenía gusto por una compañera. Y yo no tenía gusto por él. Así que, el vínculo de compañeros era peligrosamente incompleto. Estaba segura de que a ninguno de los dos nos importaba.
Lo odiaba. Casi más que a mi padre que me había vendido.
Entonces, la Manada Niebla Carmesí vino a mí con una oferta. Me liberarían d