Seduciendo al señor Maxwell
Un espasmo fuerte atravesó mi estómago,—No tengo la respuesta para eso…
Lo vi suspirar hondo y lo entendí, se sentía aliviado con mi respuesta. —Damián es como mi hermano, y te ama, ¿sabes?—mis ojos comenzaron a acumularse de lágrimas, —nos conocemos desde pequeños, y jamás haría algo que lo lastimara… yo… Ni siquiera puedo contar con las manos cuantas mujeres él ha amado, ¿Sabes por qué?—negué llorando, —porque Amelia Stewart es el primer amor de Damián Maxwell…—Mi cabeza quería explotar, —¿Cómo podría hacerle daño a mi mejor amigo?—el castaño comenzó a reír,—¿Te puedo llamar cuñada?
Asentí en el justo instante en que Mauricio corrió hacia mí para abrazarme con fuerza.