Home / Romance / Cazando al Ceo. / Adiós amor maldito

Share

Adiós amor maldito

Author: Anne Zamora
last update publish date: 2022-05-21 23:31:50

Érika Camel  

A pesa de haberle propuesto a Derek pasar el fin de semana juntos otra vez,  la tarde del viernes fue rotundo al decirme que no se sentía bien, y que sin duda no sería una buena compañía. Se disculpó como un príncipe y pasó de mi olímpicamente. 

Solo me comentó que se retiraría un poco antes y que pasaría el fin de semana retirado pensando en los sucesos de las últimas semanas. Su paz mental lo necesitaba.

Eso y su negativa terminaron por destrozarme el estómago. Me pase el sábado en muy mal estado, vomitando cada cosa que probaba. 

Sentía que en cualquier momento sería capaz de expulsar el hígado por la boca. 

El domingo fue aún más difícil, pues aunque no vomite el día entero me agarro una depresión horrible, eso liado a un estado de soñolencia casi patológico que me mantuvo atada a la cama en modo harapo humano.

Si Derek no se comunicaba conmigo pronto creí que moriría, pero no lo hice...no morí  y él tampoco se comunicó. 

Cada vez que le marque o insistí.... su teléfono estaba apagado y me remitía directamente al buzón de voz. Sin mucho que decirle a la contestadora solamente me conformaba con colgar y volver a los brazos de morfeo. 

Finalmente llegó el Lunes, y realmente madrugué para llegar a la oficina lo antes posible.

Cuando llegue ya Derek estaba allí, y por lo que pude darme cuenta el movimiento en la clmpañia había comenzado temprano. 

Me presenté  solicita ante Derek y me saludo con un beso en los labios y una nalgada cuando me tuvo a su alcance. 

Todo parecía hacer vuelto a la normalidad, y nadie menvionaba ni un susurro acerca de el trabajo perdido. 

Fue como borrón y cuenta nueva. Aún así me encontraba demasiado nerviosa como para bajar la guardia. 

Hay calmas que avecinan grandes tormentas y esta era una de ellas, pero no lo comprendí del todo hasta que sobre las diez de la mañana vi entrar a Dominico en el despacho de Derek sin ser anunciado ni tocar la puerta. 

Yo me encontraba puntualizando con Derek la agenda de la semana cuando de forma brusca fuimos interrumpidos. 

—Tenemos que hablar Derek— pidió con fría calma, y con una expresión asesina en sus ojos que nunca le había visto. 

—Claro, tú dirás Dominico— le respondió Derek analizando su rostro serio 

—En privado—recalcó el recién llegado y se volteó a mirarme— ¿Nos dejas solos...?— su tono era molesto, tenaz.  Hizo una pausa tratando de recordar mi nombre que sabía que conocía— ¿Cómo fue que dijiste que te hacías llamar? .... J-U-L-I-E ¿ no es así? Pregunto de modo extraño. 

Me quede sin palabras. Tenía la sospecha de la sospecha de que Dominico ya estaba enterado de todo. La voz de Derek no me dio tiempo a reaccionar.

—Dominico no hay necesidad de ser tan grosero— dijo dirigiéndose a su hermano, luego de volteo a mi y me dio una sonrisa que curvó sus labios de una manera que me robó el aliento. —Podemos seguir con esto después Jul, ahora por favor puedes salir un momento. 

 Salí del despecho con el corazón repicandome como una banda de tambores. Tenía  que salir de allí. No me podía enfrentar a Derek en el momento en punto que supiera la verdad. 

Tenía   que alejarme y dejarlo procesar semejante noticia. Ardería Troya tan pronto Derek Mayer supiera que su enemiga había estado viviendo bajo su piel todo este tiempo. 

Empecé a juntar mis cosas rápidamente con manos temblorosas, lo más rápido posible, pero estaba tan nerviosa que era demasiado torpe. 

Una fatiga me nublo la vista y tuve que recostarme al escritorio  y dejarme caer despacio en una silla para evitar caer desmayada al piso. 

«¡Ahora no, por Dios!»¡ Si! Este parece que era mi jodido Karma. Yo que nunca fui mujer de caer desmayada, ni siquiera un mareo... justamente ahora que necesito salir corriendo estancada con un descenso de sabe Dios qué. 

¿La presión? ¿la azucar? ¿lo nervios? ¿El miedo? ¿un derrame cerebral por la impresión? 

A decir verdad no sé exactamente el motivo, sólo sabía que me detenía un síncope fatal que no me dejaba moverme. 

Tome un folder del escritorio y comencé a abanicarme para tratar de recuperarme lo más rápido posible.

Tenía los segundos contados para que Derek Mayer saliera por esa puerta hecho un Ogro listo para devorarme, y no precisamente en la forma en que me tenía acostumbrada a comerme.

¿Teletransportación, por qué no existes? 

Me puse de pie con un poco más de equilibrio y tomé mi bolsa, no importaba ya lo que dejaba atrás. Solo necesitaba las llaves d emi coche para salir de allí y mi teléfono para llamar a Julie para que viniera por mi. En mi estado no llegaría muy lejos conduciendo. De eso estaba segura. 

¿Por que no le hice caso a Julie cuando me dijo que dejara de acercarme a Derek y cumpliera la primera que le hice de ponerme a salvo? Ahh eso solo el cielo lo sabe. 

Es que es más fácil invocar al diablo... que verlo llegar. 

Derek Mayer

Dominico espera a que Julie salga y da dos rondas más por el despacho. Suelta el aire y me mira con un fuero interior que no es el habitual.

—¿Estas bien?— inquiero al verlo de ese modo. 

—Lo estaré...— contesta enigmáticamente y coloca el escritorio dos folder idénticos. —Tengo  lo que me pediste— anunció, pero no como un éxito en su desempeño sino con una forma hostil. 

—¿Tan rápido?¿Estas seguro que está todo? —asintió con la cabeza, y soltó el aire suspirando sonoramente. 

Abrió el primer folder y comenzó a exponer los hayasgos que había detectado en su investigación. Al parecer y por su rostro habían sido bastante concluyentes.

—Está es nuestra eficiente y coqueta Julie Peterson y me mostró una fotografía de Julie, vestida impecable y luciendo impresionante con un  traje ejecutivo de diseñador que debió costarle una fortuna. No me extraño, pues ella misma me había contado que su familia era pudiente. — Y está…— pronunció abriendo el segundo folder—Esta mujer es Érika Camel.

Quede impactado, sin saber que decir.

—¿Estas de broma?¿No? — pregunté casi retóricamente sin entender aquellas dos fotos con mujeres perfectamente idénticas. En una estaba mi enemiga y en la otra mi … mi mujer.

Dominico negó con la cabeza y recién me di cuenta de  que estaba tan desconcertando como yo. Por eso trato a Julie de esa manera áspera… Julie… ¿Seria posible que Julie fuera la espía que me vendió?

El corazón me comenzó a marchar más a prisa de lo normal. No podía dar crédito a lo que veían mis ojos. ¿No era posible?¿O si?

—¿Son gemelas?— pregunté dejándome caer en mi silla. Dominico negó con la cabeza otra vez. —¿No me digas que es un clon?¿Qué mas podrías decirme para sorprenderme más de lo que estoy?

—Son la misma mujer, Bro— explicó pasándose la mano por la cara. —Érika Camel y la mujer con la que te sorprendí hace unos días besuqueándote aquí en este mismo despacho es la misma mujer. Siempre fue Érika metida en esta empresa mirándolo todo, con acceso a todos los archivos clasificados. Es ella Bro.

Si pensé que nada podía sorprenderme o molestarme más, me había equivocado. Muy equivocado por cierto.

—Entonces…¿Julie no existe?— dije más para mí mismo pero Dominico alcanzó a escucharme.

—Julie Peterson es media hermana de Érika Camel, en este momento remplaza a Érika en la presidencia de la empresa para que Érika pudiera jugar este juego macabro con nosotros.

Caigo en cuenta de la verdad, y debo decir que me pego más fuerte que la parada de un elefante. Ni en mis peores pesadillas creí que alguien fuera capaz de una jugarreta tan sucia, vil y baja. Cómo fue que termine enredado con una arpia de marca mayor.

Era obvio, ahora todo se veía con claridad. Desde la convención de Francfort me convertí en su presa, ella iba tras de mi como un carroñero aprovechando cada una de mis debilidades.

Me sentí asqueado, ella no era otra cosa que una prostituta. La más profesional de todas. ¿Quien se entrega  de esa manera para conseguir un objetivo tan absurdo?

El nudo en la garganta amenazaba con ahorcarse, de pronto sentí que me asfixiaba. Una mezcla letal de angustia y decepción que hizo que mi pecho doliera por dentro.

—Nunca pensé que Érika Camel fuera capaz de algo así Derek. Habitualmente los empresarios tramposos se consiguen un secuaz… pero nunca jamás se ensucian las manos

Pienso en esa mujer en mi cama, en cada vez que me hizo el amor, en cada beso.., cada cariacia… cada vez que me tuvo en su boca.

«Me usó» Intentó jaque mate al rey y le salió Perfecto.

Pienso en el estupido del novio que había salido en televisión aquella noche en el Hotel Imperial. Ella acababa de acostarse conmigo, y no vi ni una pizca de remordimiento en su cara ante la imagen del pelele ese. Habíamos tenido sexo durante toda la noche, Sexo duro… Sexo … solo eso.

Ahora me doy cuenta que con ella fue solo sexo. Yo fui su sacrificio. Se tenía que sacrificar para acostarse conmigo. Esta vez es mi estómago el que arde por el peso de la traición.

—Su novio la hacía en Europa probándose el vestido de novia mientras que estaba en mi cama— susurro con el veneno que me inyectó transitando por mi cuerpo.

—Agradece al cielo Bro, que tú eras el amante y no el novio oficial. Ese pobre estupido…

—El único idiota que se dejo embaucar fui yo, Dominico— aullé casi con la voz rota. Era el dolor quien hablaba. Esa mujer había terminado por herirme de muerte.

Me saque con  manos torpes la corbata, me estaba estrangulando. La sensación de no poder respirar no cesaba.

«¿Qué hizo esa mujer conmigo?» «¿Qué me hizo?»

«¿Cómo pude ser tan obtuso como para enamorarme de ella?»

El dolor y la sorpresa se fueron transformando rápidamente en odio y desprecio. Mi mente empezó a trabajar rápidamente en todas las veces que tiene que haber fingido al estar en mis brazos, y eso solo aumentó leña al fuego del rencor.

Cada gemido, cada jadeo de placer se fue convirtiendo en algo mucho peor.

Esa mujer ciertamente no sabe dónde y con quien se metió. Érika Camel aprenderá por las malas, qué hay hombres con los que es mejor no jugar.

—¡Dominico! ¡Haz lo que tengas que hacer!, saca a todo el mundo de la empresa. ¡Activa la alarma de incendios si es preciso!. Cierra el edificio, pero que esa traidora no salga de este edificio sin enfrentarme—rugí.

Dominico salió prácticamente a la carrera y yo me quede parado en el mismo lugar, respirando como si me hubiesen desgarrado el torso... pensativo  donde no había otra cosa que echar sal en mi herida. Me sentía tan usado, tan encolerizado por haber sido víctima de un juego tan sucio. 

¡Dios sabía que yo estaba amando a esa mujer como un loco! 

«¿Cómo fue capaz de jugar conmigo de ese modo tan vil y sucio?»

Espere, y durante cada minuto qué pasó mi odio se multiplicó por mil. Así de sencillo, no podía hacer otra cosa que odiar. Era la única manera de sacarme el maldito amor que me estaba destrozando el pecho. Cada pedazo de corazón roto me estaba destrozando la piel. 

Pasaron diez minutos antes de que lograran tráela frente a mi. Venía escoltada por dos hombres de seguridad y Dominico, aunque ninguno de los tres hombres la tocaba. Le temblaba todo como a un pajarito al que acaban de atrapar. Quise obligarme a sentir lástima por ella, pero solo vi el rostro de la arpia que sabía que era.

Era el perfecto rostro del engaño... la personificación de la mentira y la actuación. 

Yo que pensaba que Rocciane Drake se  merecía el Oscar, y ahora resulta que Érika Camel hizo el papel de su vida engañándome bajo mis propias narices.

Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Cazando al Ceo.    EPÍLOGO

    EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,

  • Cazando al Ceo.    CEO Cazado.

    Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula

  • Cazando al Ceo.    ¿Un Sugar Daddy?

    Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe

  • Cazando al Ceo.    Tarde de Hermanas

    Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill

  • Cazando al Ceo.    Boda Premium

    Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg

  • Cazando al Ceo.    Consuma el matrimonio y luego cásate

    Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status