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Amor Ilegal

Author: Anne Zamora
last update publish date: 2022-03-23 22:51:13

Erika Camel 

Finalmente salí de casa con lágrimas en los ojos que me molestaba en ocultarle a Julie, más estoy segura que ella las vio. Ella antes  me había visto llorar decenas de veces , pero no por un hombre«eso nunca... no hasta ahora» . Mas yo no podía hacer  nada más, esto también era nuevo para mi. Así de fuerte me había pegado la foto de Derek junto a Rocci Drake en aquel restaurante.

Y ahora, aquí estamos, como buena cornuda por decisión, ahogando las penas con alcohol. Llevamos tres horas en el night club Tango, tres horas de las cuales he bebido como un marinero borracho todo el tiempo, y he maldecido a mi destino la mitad.

A mi  camarada Julie, a ella con el alcohol no es muy difícil de convencer, también bebe como estibador del puerto. Mi despecho se ha apropiado de media botella de tequila y  de chupito en chupito,  ya estoy segura de que puedo cantar rancheras en alemán. «Y claro está… rancheras de despecho».

—¡ Esto es una total locura Erika!— protesta Julie encontrándose tan ebria o más que yo. Esperé  a que ninguna de las dos pudiéramos pensar con claridad para exponer mi nueva brillante e infalible idea. — No pienso ser cómplice de eso. Nop, conmigo no cuentes— afirma concluyentemente Julie haciendo un bonito puchero. 

—No seas tan negativa. No es ninguna  locura Julie, detente a pensarlo solo un poco— expongo y luego suelto una carcajada malvada, sintiéndome la reina de los planes macabros. — Él, «Mi Aleman verga mágica» desea a Julie Peterson, o sea a mi misma, pero con tu nombre. ¿Por que no darle lo que quiere? Y te puedo garantizar que me quiere a mi tendida a sus pies, o mejor dicho “a mi abierta de pies”— se me escapa un hipido y ella  intenta convencerme de hacer  lo contrario.

—No deja de ser una locura tu Súper ultra “Vergaplan”.  Saldrá mal, porque igual te harás pasar por otra persona. ¿Cómo  rayos piensas sustentar esa mentira por tanto tiempo? ¡ Deciste Érika, no es posible amiga!. Ese hombre tiene que ser aunque sea un poco inteligente ¿Cómo le harás creer que te llamas Julie Peterson hasta que esté tan embobado contigo que te haya pedido matrimonio?

— No es tan difícil. Tú y yo somos una— le enseño mis dientes perfectos y niego con la cabeza. Necesito la cooperación de Julie en esto. — Sé todo de ti cariño, si alguien puede hacerse pasar por Julie Peterson, es soy yo— me enorgullezco, pero ella me mira mal, comiendo a sticker he intento otra  forma de convencerla—Lo cierto es que aún analizó esa parte, la parte de mantener una identidad falsa, pero estoy absolutamente convencida de que esto es un buen plan.  Solo me acercaré a él, tratando de estar a su lado, para que pueda conocerme mucho mejor, para que podamos convivir algo más que sexo. Hasta yo se que es difícil de creer, pero entre nosotros hay más que química. No estoy segura si son matemáticas, o puras reacciones físicas, pero solo te puedo asegurar que lo que siento por él nunca me había pasado.

—Lamento ser yo la que diga esto cariño, pero un “Vergaplan” no puede ser una buena idea Érika — sentencia haciendo una mueca para después de beberse otro chupito a caballito. Toma aliento para luego preguntarme — ¿Qué  harás si alguna vez necesitas usar una identificación en su presencia?¿Que pasaporte usarás si se quieren ir  de viaje?  ¿O si se quiere casar por la iglesia?, ¿te casarás usando mi nombre?¡¡¡ Es una locura tu plan!!!

— Esa parte la tengo cubierta— suelto sin pensar, tomándome otro chupito de tequila de un solo trago igual que ella acaba de hacer—. Aquel novio tuyo... aquel que estuvo en prision.... ¿Como se llamaba?…Ese que papá odiaba… Tenía el nombre como el destripador …

—¿Masón? ¡nooooo! ¡No cuentes con eso Erika! —Me interrumpe.— No pienso ponerte en contacto con Mason. Ese es un criminal, un ex recluso, y con una larga lista de cargos en su contra— con eso acaba de decirme Justo lo que quería escuchar. «Sigues en contacto con él, hermanita querida».

—¡Touche, mi querida Julie!. Sabes cómo contactarlo entonces, porque sino no te hubieras expresado así.

—¡No!, ¡no sé! No intentes jugar con mi cabeza y poner en mi boca frases que no he dicho— protesta— y créeme Érika Camel, aunque supiera no lo haría, no movería un solo dedo para marcar el número de ese tipo. Masón es un delincuente de lo peor, un delincuente y ...

—Y cuando te revolcabas con él no parecía importarte. Así que no juguemos a la doble moral. Necesito que lo llames ahora…— exigí dulcificando mi rostro con una sonrisa amplia, estaba casi segura que esta sonrisa tan plástica solo la lograba estando totalmente ebria.

— No es lo mismo Érika, ya no somos niñas. Somos mujeres adultas y responsables de sus actos— insiste ella dejando a un lado la botella de Tequila. —Ya no somos adolescentes, tú eres una de las empresarias más exitosas e importantes de Manhattan. No permitiré  que destruyas tu carrera de ese modo irracional, y eso es justo lo que sucederá si tu nombre se ve vinculado con el de un delincuente de la talla de Masón Smith. Además que a tu padre no le gustaba ni un poquito mi relación con Masón. Nos pulverizaría si se llega a enterar que lo hemos vuelto a traer a colación en nuestras vidas.

— ¡Por dios Julie!— comenté exasperada y mi voz se escuchó más  alta de lo que esperé, clara señal de que estaba demasiado ebria. —¡Shhh!, papá no tiene que enterarse de todo. Muchooo menos de mis planes con Derek Mayer

—No, como tampoco se tenía que enterar todo el bar, y tú estás gritando. Tu padre es peor que el director de Howard, nos va a pillar. Eso es algo que es un hecho.

— Dame tu teléfono. Yo misma llamaré al tal Mason— decidí. — No me importan las consecuencias, solo me interesa no perder a ese hombre. Aún no sé cómo llegaré a él, pero si de algo sirve Julie, pues te dire que pelearé con uñas y dientes por él.

—¡No quiero ver esto!— comentó Julie tapándose ambos ojos con sus manos, y plantando su frente en la barra. —No quiero ser parte de ti “VergaPlan”— llorizqueo sin levantar la cabeza.

—Pues claro que lo serás…

—No Erika… gimoteó exasperada.

—Si Erika— reafirmé yo— ¿Quien si no tú? A partir de este momento mi querida Julie, eres oficialmente la mismísima perra fría, ¡tú serás Erika Camel mientras esto dure!— levanto la cabeza tan pálida que creí que se desmayaría, ciertamente no estaba lista para escuchar eso.

Al parecer, una cosa es que yo usara su identidad, pero otra bien distinta es que ella usara la mía.

{***}

Desperté en la mañana con una jaqueca terrible. Mi cuarto estaba hecho un desastre y me había acostado con la misma ropa maloliente con la cual salí del bar.

No podía creer que había vomitado, en mi marco de memoria solo recordaba haber vomitado una sola vez después de una botella de tequila y eso fue estando aún en la universidad.

—¡No me puedo creer que haya vomitado! —dije en voz alta mirándome con asco la ropa echa un total desastre.

—No— respondió Julie que dormía a mi lado también con la ropa manchada— creo que esa fui yo.

—¡Rayos! Si esto es tú vomito,  la noche termino peor de lo que imagine— musité volviendo a encajarme en el colchón y sosteniéndome la cabeza con ambas manos. Me parecía que el cuarto daba vueltas.

— Las consecuencias de todo lo que hicimos anoche, serán más que esto. De eso estoy segura. Ahora me voy, necesito bañarme— ella prácticamente se arrastró a su habitación, y yo al fin después de una hora logre llegar a la ducha y deshacerme del terrible olor que cargaba.

No baje a desayunar, mucho menos a almorzar. El estómago era un pantano del que solo surgían ráfagas de nauseas, lo último que deseaba era comer algo, pero eso mi nana no lo sabía.

Sobre las dos de la tarde se presentó en mi habitación con una bandeja de sopa, y crutones crujientes.

—Tienes que comer Érika. Por lo que veo anoche fue demasiado.

—Ni que lo digas Nana, jamás volveré a beber— logre decir

— Lo mismo dijo Julie— comentó ella— pero después de un desayuno cargado, salió a una de sus citas como si nada hubiera pasado.

—¡¿Qué?! ¡¿Será Traidora?!— no podía entender cómo se había repuesto tan de prisa luego de haberme arruinado un vestido con su vomito, mientras yo estaba aquí hecha un harapo.

—Un mensajero dejó esto para ti— me informó pasándome un sobre. — Me pareció raro, ya que toda tu paquetería llega al corporativo, pero bueno aquí está.

Mire el sobre amarillo de papel Manila, si que era extraño ya que no tenía remitente. Mi dirección personal por temas de seguridad era poco difundida.

—¡Que extraño, si!— murmure analizando el sobre— ¿Quien lo trajo?— indague.

  ¡Come la sopa Érika! No te entretengas con ese sobre y su contenido. Sea lo que sea puede esperar. No es una bomba, pues si lo fuera, ya hubiese explotado… así que …Después lo revisas. Respondiendo a tu pregunta; Lo trajo un muchacho de esos que entregan todo  tipo de paqueterías. No había absolutamente nada de extraño en ese joven.

Mi nana espero que me tragara la sopa, y sinceramente me sentó muy bien. Se marchó a la cocina canturreando que prepararía mi plato preferido para la cena.

Un poco más recuperada y estando totalmente sola en mi habitación, me dispuse a abrir el sobre y descubrir el contenido. Me causaba una enorme curiosidad.

Comencé a abrirlo, y cuando por fin logré despegar la cinta adhesiva que lo sellaba la impresión me enmudeció. No fui capaz de emitir algún sonido.

«¿Qué diablos pasó anoche?»«¿Qué pasó después que salimos del bar?»

Las imágenes en retrospectiva comenzaron a llenar  cada una de  las lagunas mentales  que el alcohol había dejado. Cada hueco vacío en mi mente se llenó de imágenes en flash back de lo ocurrido.

Habíamos ido en búsqueda de Masón, y ahora tenía en mi mano documentos de identificación falsos, habían varios; tarjeta de conducir, pasaportes e identificaciones; así como una nota de Mason donde se leía en tinta roja “Un placer hacer negocio con usted, Érika Camel… o debería decir …¿Julie Peterson?”

Con manos nerviosas revise cada uno de los documentos y si, nuestros nombres habían sido intercambiados, ya podía seguir con mi plan.

La pregunta ahora era la siguiente ¿De verdad Me atrevería?

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