共有

Capítulo 2

作者: KarenW
Punto de vista de Maeve

—Sí, te dije que dejaras tu carrera en pausa para encargarte de la casa y de la familia. Pero no me refería a esto. ¿Te imaginas lo que dirían los otros Dones si te llevara ahora a la gala? "¿Dónde la encontraste, Adrian? ¿En un refugio para indigentes?". Eso es lo que murmurarían.

Pero Adrian no se detuvo ahí.

—Durante años, te lo di todo —dijo con voz cortante—. La casa. El dinero. Estabilidad. Lo único que quería a cambio era una esposa que pudiera estar a mi lado. Que fuera útil. Presentable.

Negó con la cabeza.

—Te dije que te convertiría en mi Donna. Que algún día te llevaría a mi mundo. Pero mírate ahora. ¿De verdad crees que puedo hacerlo?

Sus ojos me recorrieron de arriba abajo.

—El pelo grasoso, la cara apagada y esa figura tan descuidada. Te vistes como si ya te hubieras rendido. ¿Así piensas cumplir la promesa que nos hicimos? ¿O solo quieres humillarme?

—No tuve tiempo para arreglarme. Ya estaba demasiado ocupada…

Adrian ni siquiera me dejó terminar. Con una risa amarga, añadió:

—Si hubiera sabido que quedarte en casa te convertiría en esto, te habría dicho que siguieras persiguiendo tu pequeño sueño de ser doctora. Al menos así quizá todavía me harías quedar bien.

Sus palabras me cayeron como una bofetada.

Adrian miró el vestido una última vez y soltó un bufido.

—Ya está arruinado. Mañana busca algo nuevo para Viola. Y si la noche se arruina, te haré responsable.

Después salió hecho una furia.

El silencio que dejó atrás pesaba más que su enojo.

Me giré hacia la mesa.

La cena de aniversario que había pasado horas preparando estaba fría e intacta. Las velas parpadeaban, olvidadas.

¿Por qué esta noche? ¿Por qué, justo esta noche, todavía pensé que tal vez todo sería diferente?

—¿Maeve?

Me giré.

Cam, mi hijo, estaba de pie en la entrada de la sala, con el ceño fruncido.

Su voz sonó baja, pero cortante.

—¿Por qué estás vestida así… tan raro?

Tragué saliva con dificultad, sintiendo cómo la vergüenza me subía por la garganta.

—Lo siento —murmuré—. El vestido no me quedó bien. Ya iba a cambiarme.

Me di la vuelta, sin querer que me viera la cara.

Pero antes de que pudiera salir de la sala, la voz de Cam me alcanzó, demasiado clara y cercana.

—Maeve, deberías arreglarte más.

Dudó un instante, pero siguió hablando.

—Mírate. Por eso no te presento a mis amigos. No quiero que crean que eres una sirvienta gorda y fea.

Cada palabra me cayó encima, una tras otra.

—Papá llevó a Viola a la reunión de padres —continuó—. Todos tenían envidia. Se veía increíble. ¿No puedes aprender algo de ella?

Si las palabras de Adrian habían agrietado mi corazón, las de Cam lo redujeron a polvo.

Todos los años que pasé manteniendo esta casa en pie. Cada noche sin dormir. Cada comida preparada con cuidado, cada camisa doblada a la perfección.

Nada de eso importaba.

Para ellos, yo solo era una vergüenza.

Me sequé las lágrimas en silencio.

—No te preocupes —dije—. Me esforzaré más.

Esta vez, lo decía por mí.

***

Casi no dormí.

En algún momento antes del amanecer, oí ruidos suaves en el pasillo.

—Shh, no hagas ruido —murmuró Adrian—. No dejes que esa estúpida nos escuche.

Abrí la puerta apenas una rendija.

Adrian y Viola estaban ahí, pegados en la penumbra del pasillo. Sus manos se movían sin pudor y sus bocas se buscaban como si se pertenecieran.

Por un momento, todo dentro de mí se enfrió.

No grité ni salí.

Cerré la puerta, volví a la cama e hice una llamada.

—Sí, habla Maeve Calder —dije con voz firme—. Quiero aceptar la invitación que me hicieron para unirme a la misión de Médicos Sin Fronteras.

Antes de casarme con Adrian, yo tenía un futuro en la medicina. Lo había dejado por él, por esta familia.

Lo que él nunca supo, lo que ninguno de ellos sabía, era que en realidad nunca me detuve del todo.

Durante años, había trabajado como voluntaria en silencio.

Ese año, me ofrecieron un puesto en una misión en el extranjero.

Al principio dije que no. No me atrevía a alejarme de mi familia.

Pero ahora que ellos habían decidido alejarse de mí, ¿qué sentido tenía mi lealtad?

Así que ahora me elegía a mí misma.

Y dejaría atrás todo lo que, desde el principio, nunca fue realmente mío.

この本を無料で読み続ける
コードをスキャンしてアプリをダウンロード

最新チャプター

  • De Donna Olvidada a Doctora Libre   Capítulo 11

    Punto de vista de MaevePasó medio año más, como un suspiro llevado por el viento.Leah y yo nos convertimos en las coordinadoras principales. Amy y Adam terminaron su programa y regresaron a casa. Jackson también completó el suyo.El día que se fue, me encontró bajo la vieja higuera detrás de la base médica. Por primera vez desde que lo conocía, parecía nervioso.—Maeve —dijo con suavidad—, me gustas. Pero no tienes que darme una respuesta ahora. Solo quería que lo supieras. Soy paciente, pero también soy terco. Cuando alguien se me mete al corazón, no me rindo tan fácil. Así que tómate el tiempo que necesites. Yo te esperaré.No le di una respuesta. Pero tampoco le dije que no.No fue porque no supiera lo que sentía, sino porque lo sabía demasiado bien.Jackson era distinto a cualquier hombre que hubiera conocido. Era respetuoso, imponente y, aun así, sencillo. Transmitía una calma que se sentía como un puerto seguro.Me gustaba. Más de lo que quería admitir.Así que seguimos en cont

  • De Donna Olvidada a Doctora Libre   Capítulo 10

    Punto de vista de MaeveMe enderecé, con la voz firme.—Este es mi lugar de trabajo. Espero que ambos me respeten lo suficiente como para irse.—¡Papá! —se quejó Cam.Adrian hizo un gesto impaciente con la mano.—Ve a esperarme afuera un momento. Voy a hablar con mamá, ¿sí? La convenceré de volver a casa con nosotros.Lo dijo como si fuera una certeza. Como si mi vida todavía fuera algo que él podía negociar.Cam hizo un puchero, pero salió corriendo.Adrian volvió a mirarme, y una sombra de duda le cruzó el rostro.—Maeve, yo…—Adrian —lo interrumpí con calma—, el otro día fui muy clara. Ahora vivo aquí. No quiero que aparezcas de la nada para alterar mi vida.Él soltó una risa seca, con la frustración marcada en la mirada.—A esto no se le puede llamar vivir de verdad. Mira este lugar, prácticamente se cae a pedazos. Después del divorcio te di dos casas. Podrías vivir cómodamente en cualquiera de ellas. ¿Eso no te basta? Además, podrías ayudarme a cuidar a Cam.Me giré por completo h

  • De Donna Olvidada a Doctora Libre   Capítulo 9

    Punto de vista de MaeveJackson me miró una vez por encima del hombro.Yo no dije nada.Él volvió la vista al frente, sin inmutarse.—No me gusta repetir las cosas —dijo—. Váyase ahora, o haré que mis hombres lo saquen de aquí.—Pero…Jackson avanzó un paso más.—No creo que quiera que mi padre se entere de cómo se está comportando esta noche. Sobre todo cuando todavía tiene un acuerdo pendiente que negociar con él.Después de un silencio denso, Adrian tomó a Viola de la muñeca y desapareció entre la multitud. Se fueron de la fiesta sin volver a mirar atrás.La música siguió sonando como si nada hubiera pasado.Leah se inclinó hacia mí y susurró:—Te espero allá.Luego se alejó.Y entonces quedamos a solas Jackson y yo.Odiaba tener que sacar a relucir partes de mi pasado. Mucho menos allí, frente a alguien a quien apenas conocía.—Perdón por eso —dije en voz baja—. Mi exesposo es un poco…Me quedé a medias, sin saber cómo resumir años de manipulación, traición y humillación en una sol

  • De Donna Olvidada a Doctora Libre   Capítulo 8

    Punto de vista de MaeveUnos días después, justo cuando estaba revisando el informe de un paciente, Leah se acercó a mí y bajó la voz como si fuera a contarme un secreto.—¿Ya te enteraste? Ese hombre al que salvaste es hijo de Hardem Wils.Parpadeé.—¿Hardem Wils?El nombre no me sonaba de nada.Leah abrió los ojos, escandalizada.—Es el jefe de la facción de mercenarios que opera en esta zona.Aun así, seguí mirándola sin entender.Ella puso los ojos en blanco, con la mirada brillante de emoción por el chisme.—Él financió la base médica donde trabajamos y construyó la mitad de los caminos y escuelas de la región. La gente de aquí odia a los mercenarios, ¿no? Pero a los Wils no. Aquí los adoran. Son prácticamente la realeza local. ¡No puedo creer que nunca hayas oído hablar de él!Repetí el nombre en voz baja y luego negué con la cabeza.—No, de verdad no lo conocía.Leah me dio un empujoncito con el hombro, burlona.—Ya sé por qué. Desde que llegaste no has parado de trabajar. Entié

  • De Donna Olvidada a Doctora Libre   Capítulo 7

    Punto de vista de MaeveCuando aterricé en el país de la misión, apenas pasaban de las nueve de la mañana.Leah, una de las coordinadoras locales, fue a recibirme al aeropuerto. Hablaba inglés con fluidez y sonreía con una naturalidad que hacía que todo pareciera más fácil.—Debes ser Maeve —dijo, ofreciéndome la mano—. Llegaste temprano.Se la estreché.—Tomé un vuelo más temprano.Leah estaba llena de energía. Hablaba con soltura mientras caminábamos hacia el estacionamiento. Me contó sobre el programa, la base cercana, los médicos e incluso algunos avistamientos ocasionales de animales salvajes.Su entusiasmo hacía que todo allí pareciera mucho menos intimidante de lo que yo había imaginado.—De verdad disfruto trabajar con el equipo —dijo—. Todos son amables. Tranquila.Pero la verdad era que sí estaba un poco nerviosa.—Hace mucho que no trabajo en un entorno oficial —admití—. Solo espero no estorbar ni atrasar el trabajo.Leah me dio un abrazo rápido y tranquilizador.—No te preo

  • De Donna Olvidada a Doctora Libre   Capítulo 6

    Punto de vista de MaeveNi siquiera había abierto la puerta cuando escuché risas del otro lado.—¿Viola va a ser mi nueva mamá? —preguntó Cam, con entusiasmo en la voz.Mi mano se quedó inmóvil sobre la manija.—Puedes llamarme mamá si quieres —dijo Viola entre risas—. Aunque dudo que tus amigos te crean. Me veo demasiado joven para eso.—No me importa. Quiero que tú seas mi mamá. ¡Mamá, mamá, mamá!Cam casi nunca me llamaba así, y jamás con ese entusiasmo.Y ahora llamaba así a otra mujer.Respiré despacio y abrí la puerta.Los tres estaban sentados en el sofá.Viola levantó la mirada con una sonrisa impecable y educada, pero no le llegaba a los ojos. Adrian apenas me miró, como si yo hubiera interrumpido algo más importante. Cam parecía decepcionado, como si yo le hubiera arruinado su momento.—Vine apenas me lo pediste —dije al entrar.Me senté frente a ellos.Adrian me extendió los documentos.—Firma la última página. No hace falta que los leas. Mi abogado se encargó de todo.Aun a

続きを読む
無料で面白い小説を探して読んでみましょう
GoodNovel アプリで人気小説に無料で!お好きな本をダウンロードして、いつでもどこでも読みましょう!
アプリで無料で本を読む
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status