Share

Capítulo 3

Author: Amaro Duero
Sentí como si un cuchillo me atravesara el corazón y un dolor tan fuerte que casi no podía respirar.

Me tapé la boca con ambas manos, conteniéndome para no llorar. No quise seguir mirando, así que me di la vuelta y salí corriendo. En el camino tropecé, caí al suelo y, la nieve helada se me metió en la boca. Me raspé la piel y la sangre comenzó a salir rápidamente.

El dolor era punzante y, junto a toda la angustia acumulada de estos días estalló de golpe. Las lágrimas comenzaron a caer, una tras otra, sin control.

Después de llorar por un rato y tras haberse agotado todas mis lágrimas, apenas con fuerzas, logré regresar al hospital. Poco después, él también llegó apresurado.

—Amor, el asistente llamó antes diciendo que no te encontró cuando fue a llevarte la comida. ¿A dónde fuiste? No me asustes… si no te llegara a encontrar, me volvería loco.

¿Se volvería loco? Deslicé la mirada hacia el arañazo en su pecho y solo sentí ironía. Luego aparté la vista y respondí mostrando indiferencia:

—No me sentía bien, así que salí un rato a ver la nieve.

Fue entonces cuando notó mis ojos enrojecidos de tanto llorar.

—¿Lloraste? Ha sido mi culpa, he estado demasiado ocupado con el trabajo y te he hecho sentir mal. Dentro de tres días es nuestro quinto aniversario de bodas. Te organizaré una gran fiesta para celebrarlo como se debe… considéralo una forma de compensarte, ¿sí?

Al escucharlo… sonreí. Él pensó que lo había perdonado y también sonrió. Pero lo que no sabía era que dentro de tres días también sería la fecha que elegí para fingir que ya no estaba en este mundo y de esa manera desaparecer de aquí.

Para entonces, le daría una sorpresa que jamás olvidaría.

Al día siguiente, me dieron de alta y, Matías me llevó a casa en el carro.

Cuando me senté en el asiento de adelante, del lado del copiloto, noté de inmediato que estaba más bajo de lo normal. Al observar con atención, confirmé que alguien lo había ajustado… y también vi un cabello castaño enredado en el respaldo.

Mi cabello es negro, pero el de Victoria es castaño, y además, ella es más baja que yo. No hacía falta decir quién había estado sentada ahí antes.

Al verme parada sin sentarme, Matías siguió mi mirada. Cuando notó el cabello en mi mano, sus ojos reflejaron sorpresa por un instante, pero rápidamente recuperó la calma.

—Amor, no malinterpretes. Mi hermano está de viaje por trabajo y me pidió que cuidara de Victoria antes de irse, así que la he estado llevando y trayendo del trabajo. Por eso hay cabello de ella aquí.

Al oírlo, el vacío dentro de mí se hizo más profundo. Porque él mismo había dicho antes que ese asiento era solo mío y, que nadie más tenía derecho a ocuparlo. Incluso una vez, una compañera del trabajo toda interesada en ligar con él, se adelantó y se sentó allí. Y él, sin decir una palabra, la sacó de inmediato.

—Este lugar… es solo para mi esposa.

Y ahora permitía que Victoria se sentara ahí. Incluso rompió sus propias reglas por ella. Si realmente hubiera querido evitar malentendidos, podía haberle pedido un taxi. Pero no; él eligió llevarla personalmente y permitirle ocupar el asiento que solo me pertenecía.

En ese momento, también noté dos pequeños muñequitos sobre el tablero frente a su asiento dándose un beso. En ellos estaban escritas las iniciales, [M] y [V], las iniciales de sus nombres.

Así que, mientras yo no sabía nada, Victoria ya había ocupado por completo mi lugar y, se había convertido en la verdadera dueña de ese auto.

Respiré hondo, conteniendo la amargura que me invadía, y fingí no haber visto nada mientras me abrochaba el cinturón. Después de todo, muy pronto me iría. Y sin importar cuánto se amarán ellos dos, ya no tendría nada que ver conmigo.
Continue to read this book for free
Scan code to download App

Latest chapter

  • Después de fingir mi muerte   Capítulo 11

    —Antes fui un ciego que no supo valorarte, ¿me darías otra oportunidad?Sentí un rechazo inmediato, tanto que hasta se me torció la boca. ¿En serio estuve tan ciega como para enamorarme de un tipo así? Pero antes de que pudiera rechazarlo, Matías también se puso ansioso. Me sujetó de la otra mano y empezó a enumerar todo lo que yo había hecho por él, incluso sacó el dije de jade que le había regalado.—Elena, ¿recuerdas esto? Cuando tuve aquella fiebre alta, subiste más de mil escalones, arrodillándote uno por uno, solo para conseguir este amuleto bendecido para mí. Elena, lo admito, es verdad que al principio sí te utilicé, pero después me di cuenta de que realmente me había enamorado de ti. Cinco años de matrimonio… ¿de verdad puedes tirarlos así como así?El estómago se me revolvió, y sentí ganas de vomitar. De verdad que había sido una tonta, ¿cómo se me ocurrió buscar pareja en la basura? Y para colmo, estos dos hermanos me trajeron como tonta de un lado a otro.En ese momento

  • Después de fingir mi muerte   Capítulo 10

    Sin darme tiempo a reaccionar, me subió el pantalón y, al ver la cicatriz en mi pantorrilla, sus ojos se enrojecieron al instante. Con la voz un poco ronca, me dijo:—Elena… qué cruel fuiste conmigo. ¿Sabes cómo he vivido estos tres años? No he podido dormir ni comer bien. Pensaba en ti todas las noches… incluso hubo veces en que quise morir para ir a buscarte. Elena, lo siento, nunca debí utilizarte, ha sido mi culpa. Pero lo que sentía por ti era real, eso nunca fue mentira. Ya castigué a Victoria como se merece. Además la bloqueé y la borré; te prometo que no volveré a tener más ningún contacto con ella. ¿Puedes perdonarme por esta vez… y volver conmigo?Mientras hablaba, tomó mi mano con cuidado. Y en el momento en que sus dedos tocaron los míos, la aparté con desdén.—Matías, no importa quién sea, para mí, lo nuestro ya no tiene vuelta atrás. Hace mucho que dejamos de tener cualquier relación.Sus ojos se enrojecieron aún más. Con la voz entrecortada, dijo:—¿Cómo que no tene

  • Después de fingir mi muerte   Capítulo 9

    A Victoria, de tantas bofetadas, le sangraba la boca. Pero también se enfureció y respondió sin contenerse:—¿Y ahora me echas la culpa? ¿No eras tú el que venía rogando, y suplicando ser mi perrito faldero? Cuando Elena estaba viva no la supiste valorar. Ibas de una en otra… y ahora que está muerta te arrepientes. ¡Eres un hipócrita!Apenas se publicó el video, causó un escándalo enorme. Todo el mundo se enteró de que Matías había sido infiel durante el matrimonio. La opinión pública dio un giro total, y esos mismos que antes lo defendían, ahora lo insultaban sin piedad.[¿De qué vas, fingiendo ser un hombre enamorado? ¡Das asco!][Tal para cual, un imbécil y una cualquiera.][Asqueroso, bien hecho que Elena te haya dejado!]Y cuando el escándalo aún no terminaba, Adrián también apareció y no tardó en convertirse en tendencia. Al ver el video, y enterarse en las noticias de lo ocurrido, regresó de su viaje de trabajo de inmediato. Y en la puerta de la casa, los tres terminaron f

  • Después de fingir mi muerte   Capítulo 8

    Después de llegar a Lunavia, empecé desde cero. Con mi nueva identidad como Renata Montoya, envié currículums, busqué trabajo y comencé una nueva vida.Antes de enredarme con los hermanos Cárdenas, yo también había sido una diseñadora talentosa, muy valorada por mi tutor. Tenía un don natural para el diseño. Lástima que, en ese entonces, estaba completamente cegada por el amor, y por culpa de ellos dejé pasar grandes oportunidades.Durante la época en que perseguía a Adrián, mi tutor quiso darme una plaza para estudiar en el extranjero. Pero yo, completamente obsesionada con él, la rechacé sin dudar. Y el día en que Matías me propuso matrimonio, mi tutor volvió a tenderme la mano. Me invitó a unirme a su equipo y seguir desarrollándome en el diseño. Pero yo me dejé engañar por sus palabras bonitas.Quería quedarme a su lado, formar un hogar con él. Así que, una vez más, rechacé la oportunidad.Ahora que lo pienso, fui increíblemente tonta. Por suerte, aún tenía una segunda oportuni

  • Después de fingir mi muerte   Capítulo 7

    Contesté la llamada, pero sin querer activé el altavoz y, la voz del otro lado se escuchó claramente:—Señorita Montoya, todo está listo. Solo falta su firma. Una vez firme, podrá irse con total tranquilidad.Al oír eso, Matías se detuvo en seco. Dio media vuelta y me tomó de la mano.—¿Irte? ¿Qué quieres decir con eso? ¿Te vas a ir?Le sonreí.—No pienses de más. Es una amiga que se va del país, solo la estoy ayudando con unos trámites.Al escuchar mi explicación, soltó un suspiro de alivio. Me miró fijamente, como si quisiera decir algo. Dudó por un momento pero al final, volvió a elegir a Victoria.En realidad, bastaba con que hubiera insistido un poco más, o simplemente hubiera tomado mi teléfono para revisar. Entonces habría descubierto que no estaba tramitando ningún viaje al extranjero, sino que se trataba de mi plan de desaparecer… pero no lo hizo; Y mejor así. De ese modo, podía irme sin ninguna carga.Después de que se fueran, tomé un taxi hacia el centro donde se enc

  • Después de fingir mi muerte   Capítulo 6

    Matías me miraba con una sonrisa radiante.—No es solo un vestido. Incluso si mi esposa lo deseara, y me pidiera la luna, yo sería capaz de bajársela del cielo.Mientras hablaba, ya me había entregado el vestido para que fuera a probármelo. Pero en ese momento, Victoria también entró a la tienda. Al verla, sus dedos se tensaron ligeramente, y su mirada se desvió, casi sin darse cuenta, hacia la puerta.Eran tan evidentes. ¿Por qué no me había dado cuenta antes? Pensándolo bien, las señales siempre habían estado ahí. En cada reunión familiar, la mirada de Matías siempre estaba sobre ella.Hubo una vez, cuando Adrián estaba de viaje, Victoria se quedó en nuestra casa. Esa noche hubo una tormenta eléctrica y, apenas sonó el trueno, él se levantó de golpe y corrió a su habitación, cubriéndole los oídos y abrazándola para consolarla. Dijo que, como su hermano no estaba, él debía cuidarla. Pero olvidó algo. Yo también le tenía miedo a los truenos. Y esa noche, me quedé acurrucada, tembla

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status