หน้าหลัก / Romance / La Mujer de mi Hermano / Capítulo 66: ¡¿Qué desastre?!

แชร์

Capítulo 66: ¡¿Qué desastre?!

ผู้เขียน: Ruth Escobar
last update วันที่เผยแพร่: 2025-04-27 10:13:36

Mi hermana Isabel, estresada como si le debieran tres quincenas y de pésimo humor, me soltó que en el apartamento de Antonio se había metido una supuesta hija de él, armó un zafarrancho épico y terminó echada como perro callejero en mercado. Para colmo, la muchacha ni siquiera era hija de Antonio. Yo ya le advertí a Isabel que había puesto la respectiva denuncia ante la policía por invasión de morada ajena, pero la culpa no era solo de la intrusa: el vigilante y todo el personal de turno se gan
อ่านหนังสือเล่มนี้ต่อได้ฟรี
สแกนรหัสเพื่อดาวน์โหลดแอป
บทที่ถูกล็อก

บทล่าสุด

  • La Mujer de mi Hermano   Capítulo 140: ¡El tan esperado dia!

    Al día siguiente, continuó con su trabajo en el salón de eventos. Solo faltaban unas horas para la boda de Andrés y su prometida, y debía terminar cuanto antes y no saber más nada de ese asunto. La boda daría inicio a las 2 de la tarde y ya estaba todo perfectamente organizado al pie de la letra, como lo había exigido Andrés.No quería estar presente cuando los novios llegaran al altar y se dijeran "sí"; sería la peor de las torturas para ella. Entonces, solo esperaría la llegada de los invitados, el inicio de la ceremonia y luego se marcharía. Hoy se tomaría una botella de vino que había comprado exclusivamente para apaciguar este dolor que la estaba matando.Los invitados empezaron a llegar. ¿Por qué estaban los empleados de la empresa? Eran muchos invitados, pero jamás se imaginó que estarían los empleados, la matrona de los Castillo, toda la familia de su padre, quien estaba acompañado de Mary, su madre. Sus tres hijas estaban vestidas de pajecitas; ¿por qué sus hijas estaban vest

  • La Mujer de mi Hermano   Capítulo 139: ¿Por qué tan tensa?

    Andrés y Victoria fueron a la pista de baile; era una canción muy romántica para el gusto de quienes estaban disfrutando de otra clase de ritmo. Con esto, todos se fueron a sus asientos y solo quedaron ellos dos disfrutando.Andrés se acercó a Victoria y poco a poco la fue abrazando hasta tenerla entre sus brazos. Bailaban demasiado cerca, tanto que las chicas se preguntaban si ellos eran novios o tenían alguna relación.Blanca guardó silencio, puesto que ella sabía de los planes de Andrés y había prometido no decir nada hasta que llegara el esperado día.Andrés y Victoria se fundieron en uno solo al ritmo de la música; estar cerca el uno del otro les hacía revivir deliciosos y placenteros momentos que deseaban en cuerpo y alma revivir al instante.__ ¿Por qué tan tensa, la reina del baile?__ ¡No es justo traicionar! ¡Y nosotros lo estamos haciendo!__ Yo no estoy traicionando a nadie.__ ¡Eres el peor de los cínicos!__ No, jamás.__ Andrés, ¡tu prometida está mirando!__ ¿Cuál prom

  • La Mujer de mi Hermano   Capítulo 138: ¡Que Arda el Mundo!

    —Querida, trabajas mucho; deberías salir un rato y cambiar de ambiente. – dijo Bianca animada.—No puedo, ya estoy terminando y quiero dejar todo listo.—Prometo ayudarte más, pero hoy sí saldremos un rato y aunque me toque llevarte a rastras, irás.—No me he bañado y...—Te bañas aquí; hay ropa para ti. No hay excusas, querida.—Quiero saber cómo están las niñas; voy a hacer una videollamada. Marcela le respondió a Victoria que las niñas se encontraban bien; al parecer se portaban muy bien con ella.Bianca y un par de amigas iban súper contentas en el auto. Victoria estaba agotada, todo el día delegando funciones en el salón de eventos de donde iba cada cosa y con lista en mano para que todo fuera perfecto para Andrés Castillo y su prometida. —Solo un par de cervezas y para la casa —dijo Bianca cuando llegaron a la discoteca—, pero en realidad ya llevaban 5 cada una y nada que decidían marcharse. Victoria decidió no probar alcohol ya que era la conductora designada esa noche y no qu

  • La Mujer de mi Hermano   Capítulo 137: Una noche bajo el mismo techo

    —¡Sí, vamos a tener una docena! Pero mientras los tenga, quiero aprovechar el tiempo con mis hijas y no podrás evitarlo, Victoria.Ella no tuvo más remedio que acceder a la petición de Andrés. Él se veía demasiado seguro de sus palabras; no se iría ni aceptaría un «no» como respuesta.Victoria fue por los abrigos de las niñas y las subió al auto. Estaban un poco adormiladas por la hora, pero a Andrés no le quedaba más remedio que hacerlo. Necesitaba calmar a su madre, quien parecía estar cayendo en la locura.Ya en casa, Andrés le pidió disculpas a Victoria por la manera en que habían llevado a las niñas, pero ella prefirió guardar silencio.Las pequeñas durmieron con su abuela, mientras Victoria se quedó en la sala, acomodada en uno de los sofás.—No quiero que duermas en ese sofá. Es muy incómodo. Además, hay muchas habitaciones y puedes escoger la que prefieras.—Gracias, pero estoy bien.—En mi cama hay espacio suficiente para ti. Me sobra media cama y tú cabes perfectamente.—No

  • La Mujer de mi Hermano   Capítulo 136: ¡La boda perfecta!

    De repente, Andrés se detuvo y la observó. Ella tenía los ojos cerrados y sus labios parecían invitarlo a continuar, pero él quería castigarla y decidió no seguir besándola, aunque tenía que luchar contra sí mismo para no lanzarla sobre el escritorio y dejarse llevar por el deseo hasta que las fuerzas lo abandonaran.—¡Victoria!Ella abrió los ojos y lo miró con cierto asombro. Él la estaba besando con ese ímpetu salvaje que tanto le gustaba y, de un momento a otro, se había detenido.—Quiero pedirte dos favores. Quiero que organices mi boda cuanto antes. Me caso este próximo sábado. Y, por favor, permite que mi madre vea a las niñas; te lo suplico.Victoria esperaba cualquier otra petición de él, pero no aquella, no esa. Con esas palabras acababa de arruinarle por completo el día, aún más de lo que ya estaba.—Sí, bueno... yo organizaré todo cuanto antes. No me quedan muchos días para hacerlo, pero lo intentaré.—No quiero que lo intentes. Quiero que lo hagas y que sea perfecto. Ahor

  • La Mujer de mi Hermano   Capítulo 135: ¡Te lo advertí!

    Los dos revisaron el informe rápidamente y, mientras lo hacían, reían y bromeaban. Desde el otro lado del escritorio, Andrés se limitó a observar cómo su plan de retener a Victoria en la oficina había fracasado por completo.Ahora ella coqueteaba con aquel empleado delante de sus propias narices y, para colmo, Luis la miraba como si fuera el plato principal de su almuerzo. Lo peor era que Victoria, ajena a esas miradas cargadas de deseo, parecía no darse cuenta de nada.Cuando terminaron de revisar el informe, Victoria y Luis fueron al restaurante para almorzar. Para sorpresa y molestia de Victoria, Andrés llegó poco después acompañado por dos atractivas empleadas de la empresa.Victoria continuó almorzando como si nada hubiera pasado, aunque de vez en cuando observaba la confianza con la que aquellas mujeres trataban a Andrés. Incluso lo tuteaban."Qué descaro el de Andrés", pensó con fastidio.Al terminar el almuerzo, Victoria pidió una copa de vino. Se sentía cómoda conversando con

บทอื่นๆ
สำรวจและอ่านนวนิยายดีๆ ได้ฟรี
เข้าถึงนวนิยายดีๆ จำนวนมากได้ฟรีบนแอป GoodNovel ดาวน์โหลดหนังสือที่คุณชอบและอ่านได้ทุกที่ทุกเวลา
อ่านหนังสือฟรีบนแอป
สแกนรหัสเพื่ออ่านบนแอป
DMCA.com Protection Status