Mi Desamor Ideal
¿En serio su español era tan malo?
De todos los que estaban en la mesa, el único que no sabía a qué venía todo eso era Damián. Suspiró, y creyendo que Adrián en serio no entendía, le explicó:
—Antes, el café colado solo era la forma de prepararlo por las mañanas… pero ahora parece que también sirve como metáfora: gente que se cuela sin que te des cuenta, suavecito… hasta que ya está dentro. Aunque, en mi opinión, ¿no tienen más culpa los hombres? Un hombre que se calienta y se deja engañar tan fácil por ese jueguito es el verdadero malo de la historia. Si él mismo es el que anda como desesperado buscando dónde colarlo, ¿por qué echarle toda la responsabilidad a la mujer?