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Mi padrastro me enseña a montar en bici

ผู้เขียน: Esty_writes
last update วันที่เผยแพร่: 2026-10-19 05:42:59

Seguía temblando contra la pared, con su polla hundida profundamente dentro de mí, cuando respondí a su pregunta con una voz suave y entrecortada.

«Sí, pero quiero que me mantengas aquí mismo… y que me folles más despacio esta vez. Muy despacio. Mientras sigues chupándome las tetas».

Los ojos de Liam se oscurecieron. Un sonido grave y de aprobación salió de su garganta. «Chica glotona».

Se inclinó y volvió a cerrar la boca sobre mi pecho izquierdo, chupándome el pezón profundamente mien
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    Seguía temblando contra la pared, con su polla hundida profundamente dentro de mí, cuando respondí a su pregunta con una voz suave y entrecortada. «Sí, pero quiero que me mantengas aquí mismo… y que me folles más despacio esta vez. Muy despacio. Mientras sigues chupándome las tetas». Los ojos de Liam se oscurecieron. Un sonido grave y de aprobación salió de su garganta. «Chica glotona». Se inclinó y volvió a cerrar la boca sobre mi pecho izquierdo, chupándome el pezón profundamente mientras empezaba a mover las caderas con embestidas largas y pausadas. Cada embestida lenta sacaba su gruesa polla casi por completo antes de volver a deslizarse hasta el fondo. El sonido húmedo y sordo de ello llenaba el silencioso pasillo. «Ahhh… sí…» «¿Así?», murmuró contra mi pecho, sin detener nunca el ritmo lento y profundo. «Sí… justo así…» Pasó a mi pecho derecho, chupando con más fuerza, pasando la lengua por el pezón tenso mientras mantenía el mismo ritmo deliberado. Mis suav

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    El orgasmo me golpeó con fuerza. Un grito largo y entrecortado se me escapó de la garganta mientras mi coño se apretaba a su alrededor con fuertes pulsaciones. Liam no dejaba de agarrarme el culo y seguir follándome, alargando el clímax hasta que me puse a temblar y a gritar sin parar. Solo cuando mis gritos se convirtieron en gemidos débiles y entrecortados, me atrajo por fin hacia él y me mantuvo allí, corriéndose con un gemido profundo y grave e inundándome con un calor espeso mientras sus manos seguían agarrándome con fuerza el culo.Me desplomé hacia delante sobre su pecho, todavía temblando, todavía llena de él, con pequeños sonidos suaves que salían de mi boca con cada réplica. Liam me acarició la espalda y me dio un cálido beso en la coronilla; los dos respirábamos con dificultad.«Lo has hecho muy bien, cariño», murmuró contra mi piel. «Mejor de lo que esperaba para la primera lección».Sonreí apoyada en su hombro, todavía recuperando el aliento. «He tenido un buen profes

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    —¿Estás bien, Mary? —preguntó, con la voz ya grave y ronca.Asentí con la cabeza, sin apartar la mirada. —Es… mucho más grande de lo que me imaginaba.«No… No, no me lo imaginaba», me apresuré a rectificar.Exhaló lentamente. «Podemos parar aquí mismo si quieres». «No». La palabra salió suave y rápida. «Sigo queriendo la lección».«Vale». Me volvió a colocar sobre su regazo hasta que el calor desnudo y resbaladizo de mi coño se cernió justo sobre él. «Iremos despacio. Tú decides cuánto aguantas. Yo estoy aquí». Apoyé las manos en sus hombros. Él rodeó con una mano la base de su polla y deslizó la gruesa y caliente punta por entre mis pliegues. Se oyó un sonido suave, húmedo y lascivo mientras se frotaba arriba y abajo por mi raja, cubriendo la punta con mi humedad. Cada lento roce sobre mi clítoris hacía que mis caderas se estremecieran. «Mmmhh…» «¿Te gusta?», preguntó, con la mirada clavada en mi cara. «Sí… está tan caliente… y no deja de rozarme». Lo volvió a hacer, más despa

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