—¿Uno? —Si, uno, nos identificamos con números. Lo miré con curiosidad, y al comprenderlo, abrí la boca con expresión de sorpresa—¡No puede ser!, ¿hay más como tú?, ¿Cuántos son?, Cuéntamelo todo... Intenté levantarme y me colocó un dedo en la frente, para detenerme. —No te emociones demasiado, no importa cuantos somos, solo conocerás a uno. —Entonces ¿Qué número eres tú? —Soy dos, y es importante que de ahora en adelante me llames así, nunca, escúchame bien—Me señala con un dedo entre ceja y ceja—¡Nunca! Vuelvas a pronunciar mi nombre, ¿Entendido? —Ashhh… está bien, señor “Dos” —Me comporto algo chocante porque no veo indicios de que su trato hacia mi vaya a mejorar—Y… ¿podré conocer a tres? —Si, eso no sucederá jamás. —Entonces, mejor a cuatro. —Solo si no quieres vivir para contarlo. —¿Por qué lo dices?, ya me dio curiosidad. —Basta de preguntas... Dije no, y punto. —Ayyy—me cruzo de brazos—¿Sabes lo irritante que eres? —Miren quién lo dice—eleva una ceja
Dernière mise à jour : 2026-09-08 Read More