Que supiera cocinar no significaba que supiera hacerlo al aire libre. Lograr que el fuego prendiera se convirtió en su mayor obstáculo.Hizo un esfuerzo enorme, tanto que terminó con la cara manchada de hollín y ceniza, pero no consiguió ni una flama. Ella era diferente; de niña, en las vacaciones, siempre iba a Santa María a jugar. Con los niños del pueblo aprendió a prender fogatas, trepar árboles y buscar nidos; hacía de todo.Por eso, como ella estaba en el equipo de al lado y ya no podía seguir viendo su fracaso, se acercó a ayudarlo, acomodó la leña para que entrara aire y prendió el fuego.Él se quedó viendo las llamas que ardían con fuerza, pasmado. Quizás porque sabía que se veía fatal, ni siquiera le dio las gracias.Pero después de eso, su desempeño fue muy constante. Por la forma en que picaba los ingredientes y se movía en la cocina, se notaba que sí ayudaba en su casa.Esa fue la única vez que ella probó algo que él hubiera cocinado.Los de su equipo fueron agradecidos y,
Read more