Capítulo 33—¿No quieres ir? —inquirió él, notando su vacilación.—Yo no sé si… Debo aclararte que antes hubo dificultades... Ellos, los padres de Edward, nunca estuvieron de acuerdo con nuestra relación —confesó Amara con la voz llena de amargura, recordando los viejos agravios. —En los contados encuentros ocasionales que tuvimos, aprovechaban para recordarle mi estatus social y le exigían a Edward que disfrutara de mí como una distracción; pero que no se exhibiera conmigo en los sitios públicos.—No me compares con él, ni con esa gente —la interrumpió Nicolás con voz firme, acortando cualquier distancia mental—. Eres mi esposa, y tu papel en mi vida ese día quedará claro para todos. Te necesito allí… Es mi regreso triunfal a la familia, y quiero que estés a mi lado.Amara se quedó pensativa, con la mirada perdida, sopesando el peso de la exposición pública y las sombras del pasado. Finalmente, exhaló un suspiro resignado.—Está bien. Acepto, aun sin saber del todo qué estoy aceptand
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-22 Mehr lesen