Capítulo 25Amara se quedó allí, inerte, viendo cerrarse la puerta tras los pasos de Nicolás.Los labios de él seguían quemándole, reavivando un anhelo traicionero que le apretaba el bajo vientre. Pero tras ese fuego, la tristeza volvió.No hacía falta ningún psicólogo para trazar el mapa de su ruina emocional con los hombres: la experiencia con su padre, su hermano, y el último de su especie, Edward. Un patrón implacable de fracasos. Un trío poco confiable que le había enseñado que debía estar a la defensiva con los hombres.Tenía que construir una nueva vida a partir de las cenizas de su vida antigua, y esos tres hombres podían irse al infierno.Debía concentrarse, recordar sus planes económicos, no olvidar que el 80% de sus esfuerzos tenía que ser su marca; de eso también dependían muchas cosas.¡Ya basta de reflexiones!Se arrancó la toalla y la lanzó en la cama con un movimiento seco, decidida: tenía que vestirse, bajar y dar la cara a Nicolás.Al bajar, buscó la cocina siguiendo
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-16 Mehr lesen