Capítulo 57Nicolás sonrió al escucharla. En realidad, ella no ocultaba sus indecisiones; su expresión reflejaba con claridad cada emoción que sentía, sobre todo en la relación que ambos mantenían.El trayecto continuó en silencio hasta que llegaron a la mansión.Al llegar a la casa, ella se había quedado dormida —o aparentaba estarlo para evitar seguir conversando—. Él no quiso despertarla y se quedó un rato allí con ella, reflexionando sobre su siguiente paso que debía dar e incluso sobre su indecisión.Cuando vio que ella comenzó a moverse, bajó del automóvil, se dirigió a la puerta de su lado, la abrió y la cargó en sus brazos.Un empleado del servicio se hizo cargo de estacionar el vehículo. Una vez adentro, Nicolás la llevó hasta el salón principal. Ella se movió, abriendo los ojos lentamente.—¿Qué haces? —preguntó, desconcertada.Estamos en casa.Él se sentó en un sofá y la colocó sobre sus piernas.Amara, sintiendo cómo los nervios le recorrían la piel, le dijo:—Esto no es n
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-09 Mehr lesen