📍 Barcelona, España.El aire frío de la madrugada en Barcelona golpea de lleno al cruzar las puertas automáticas del hospital. El olor a desinfectante se desvanece en un segundo y, aunque sé que debería estar muerta de cansancio, la verdad es que respiro aliviada. A las cuatro de la mañana la ciudad se siente distinta. Las avenidas están medio vacías, los semáforos parpadean en un naranja perezoso y el asfalto refleja las luces de los carteles de neón que siguen encendidos.Me suelto el cabello, deshaciendo el moño desarreglado que he llevado durante dieciocho horas. Siento las piernas pesadas y los hombros contracturados, pero mi cabeza sigue girando a mil revoluciones. En la facultad te enseñan de todo, menos a apagar el cerebro después de una guardia dura. Cuando estás tantas horas al límite, no puedes simplemente llegar a casa, meterte en la cama y pretender dormirte como si nada. Necesito un rato de desconexión, algo que me recuerde que hay vida más allá de las paredes del hospi
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-20 Mehr lesen