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34
All
Mujer Poderosa
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Psicópata
Mafia
Alfa
Hipócrita
Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
Amor Incondicional
Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

31
All
Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
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Themes

12
Dulce Romance×
All
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
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Dulce Romance Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Dulce Romance short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Dulce Romance.
Mi novio, el jefe final del terror - undefined novels & stories
Ian Sandra
Me metí en un juego otome, un simulador de romance para chicas, para conquistar al tierno y frágil protagonista. Justo cuando por fin lo tenía en la cama provocándolo, reapareció el sistema que había desaparecido: [Jugadora, te envié al juego equivocado. ¡Esto es un juego de terror! La persona a la que estás molestando ahora es el súper, pero súper jefe final.] Levanté la vista y me encontré con sus ojos inyectados en sangre. Con una sonrisa tensa, dije: —¿No tendrás sueño? ¿Y si mejor lo dejamos para otro día...? Él sonrió: —No tengo sueño. Continúa.
El Borracho que Me Hizo Su Reina - undefined novels & stories
Mónica Herrera
Invité a mis compañeros a un bar para divertirnos, pero al momento de pagar descubrí que no tenía saldo suficiente. Desesperada, caminé hacia el reservado VIP donde estaba sentado aquel hombre guapísimo. —Cúbreme la cuenta. Luego te transfiero. El hombre me miró con una frialdad fingida. —Señorita, ¿nos conocemos? Le arrebaté la copa de la mano. —No. Pero pregúntale a tu guardaespaldas cuántas veces me ha pedido ayuda por tu culpa. Ya te he sacado de apuros varias veces. ¿Tanto te cuesta devolverme el favor aunque sea una vez? El hombre puso cara de no entender nada, pero el guardaespaldas que estaba a su lado se llevó una mano a la cara. —Señor, es verdad. Cada vez que usted se emborracha, no deja que nadie se le acerque. Solo a ella la deja acercarse. Para poder llevarlo a casa, he tenido que llamarla varias veces y pedirle ayuda.
Enamorada de mi jefe: mi identidad revelada - undefined novels & stories
Estrella Vacía
Mi pareja en línea resultó ser… mi jefe. Pero claro, él no tiene ni idea de que la persona del otro lado del chat soy yo. Y lo peor es que, una y otra vez, insiste en que quiere conocernos en persona. ¡Madre mía! Si eso ocurriera, terminaría en un estado fatal al día siguiente. Así que, sin dudarlo, lo dejé. Después de eso, se puso de un humor terrible, y toda la empresa tuvo que pagar las consecuencias con horas extras. Y pues… ¿cómo decirlo? Por mi salud mental y física, volver con él… tampoco suena tan mal.
Mi jefe frío es mi fan secreto - undefined novels & stories
Liora Z
El infeliz de mi jefe, Cassius, destrozó mi cuadro frente a todo el mundo y sin una pizca de piedad. Necesitaba desahogarme con urgencia, así que hice lo más sensato: me abrí de piernas luciendo mis medias de rejilla, me tomé una foto bien provocativa y se la mandé a mi sugar daddy por un sitio privado. El mensaje que le adjunté decía: «¿Tu ama tiene que ponerte el pie encima para que obedezcas? Tócate pensando en mí, ahora mismo». Al levantar la vista, me di cuenta de que Cassius —que siempre parecía un témpano de hielo incapaz de sentir nada— estaba tragando saliva con dificultad. Ya no tenía ni una gota de esa compostura impecable de hombre en traje; es más, ¡tenía las orejas completamente rojas! Movida por la curiosidad, le eché una mirada disimulada a su teléfono. Mierda. Ahí estaba mi foto. Mi maldita foto subida de tono iluminaba toda su pantalla. Un escalofrío helado me recorrió desde la punta de los pies hasta la columna. El pánico me paralizó tanto que no me di cuenta de que, en mi propio celular, mi pulgar acababa de presionar el botón de videollamada.
Compré Un Íncubo y Me Llegaron Dos - undefined novels & stories
Estrella Becerra
Compré un íncubo por internet, pero cuando llegó el pedido, descubrí que me habían enviado dos. Uno era dulce y obediente; el otro era puro mal humor. Le escribí a atención al cliente para preguntar si se habían equivocado, porque yo había pedido el modelo de carácter dócil. Atención al cliente: "¡Felicidades, linda! Te tocó el modelo secreto. Este modelo es especial: compras uno y te llevas otro gratis". ¿De verdad había tenido tanta suerte? Yo había oído que criar a un íncubo era como tener un perro, con la ventaja de que también podía calentarme la cama y no soltaba pelo. Si ya iba a cuidar de uno, cuidar de dos tampoco podía ser mucho más difícil. Había conseguido dos por el precio de uno. ¡Era el negocio del siglo! Seguí pensando así hasta que los "alimenté" y terminé en medio de los dos, como el relleno de un sándwich. Solo entonces entendí que, para ellos, "calentar la cama" tenía un sentido muy distinto del que yo imaginaba.
Tuve cinco hijos con el papá de mi exesposo - undefined novels & stories
Tina
Nelson se tragó por accidente una nueva droga afrodisíaca y su situación era crítica. Como su médico de cabecera, no tuve más opción que convertirme en su salvavidas. Como soy naturalmente fértil, me quedé embarazada con esa vez. Me casé con él y tuvimos unos gemelos, un niño y una niña, sumamente inteligentes y traviesos. Pero, después de casarnos, Nelson no quería que los niños lo llamaran «papá» y pasaba todo el día abrazando una foto de su alma gemela, borracho. Al cumplir diez años de matrimonio, él prendió fuego la casa y nos mató a los niños y a mí en el sótano. Resulta que, durante todo ese tiempo, Nelson guardaba rencor por lo que había hecho al salvarlo. Él pensaba que lo había hecho solo para acercarme a los poderosos, que había sido esa intervención la que había roto su relación con su amor, y que eso había causado que ella perdiera la cabeza y muriera en un accidente. Cuando volví a abrir los ojos, me di cuenta de que había regresado al día en que Nelson se tragó la droga. Esta vez, decidí darle la oportunidad de salvar a su amor platónico, mientras yo me dirigía al estudio...
Matrimonio por error: Cayendo en las garras del Don - undefined novels & stories
Echo
Renací y volví al día antes de mi boda. ¿Lo primero que hice? Intercambiar de esposo con mi hermana. En mi vida pasada, me casé con Julian, un magnate tecnológico de carácter apacible. Él no podía soportar mi temperamento explosivo, y yo no toleraba lo blando que era. Nuestro matrimonio se vino abajo en menos de un año. Mi hermana, dulce y tímida, estaba comprometida en un matrimonio arreglado con Robin Kane, el Don de la familia criminal más poderosa de Nueva York. Ella no pudo soportar aquella vida brutal y caótica. Torturada por Isabella, la supuesta amor de la infancia de Robin, cayó en una profunda depresión y murió. Así que, cuando volví, tomé una decisión: esta vez, la que se casaría con el Don sería yo. Pero jamás esperé que, después de la boda, aquel Don frío y estoico se convirtiera en un hombre completamente distinto. Cada noche me tenía debajo de él, besándome como si estuviera obsesionado, mientras me susurraba al oído: —Buena chica. Voy a hacerte sentir bien. Solo una vez más, nena.
Un Beso Apasionado - undefined novels & stories
Zoe Luz
Mi nombre es Addison Calder. Durante mi primer celo como mujer lobo adulta, Morgan Flint, de la nada, me dijo que quería terminar. No pude dejar de llorar; y no fue por tener el corazón roto, sino porque el tormento de mi ciclo de apareamiento me estaba consumiendo. Me aferré a su manga y me acerqué a él, intentando calmar la tensión con un beso. Impaciente, Morgan me empujó hacia su hermano mayor, Tucker Flint. —A Addie se le pasaron las copas y está fuera de sí. ¿Me ayudas a calmarla? Mientras Tucker se acercaba, Morgan se inclinó y le dijo en voz baja: —Cuídamela bien. No dejes que se le acerque nadie. Solo voy a terminar con ella por un rato. En cuanto me aburra de divertirme por ahí, regreso con ella. Tucker asintió y me subió con cuidado al auto. —¿Te duele? Abrumada por el dolor, me aferré a su corbata mientras las lágrimas me corrían por la cara. —Por favor… ayúdame. Las pupilas de Tucker se contrajeron y su voz sonó profunda. —¿Y exactamente cómo quieres que te ayude? En un instante, me incliné y pegué mis labios a los suyos. —Bésame… o deja que te bese. Nuestro beso apasionado disipó gran parte de la tensión que me carcomía. Al ver que las orejas de Tucker estaban rojas, volví a tomarlo de la corbata. —¿Me llevas a casa?
Protegida por el Alfa Verdadero - undefined novels & stories
Luna Roja
En nuestro tercer aniversario, descubrí con horror que mi pareja, Ethan Rivers, había estado pasando las noches con su amor de la infancia, y que incluso el certificado de unión que me había dado era falso. Cuando lo encaré, Ethan me acusó con una frialdad brutal de ser una malagradecida. —Hice la ceremonia de unión con Bella para ayudarla con la presión de su familia. ¿Por qué tienes que ser tan egoísta? No es que no te quiera. Solo es un papel, ¿por qué haces tanto escándalo? Tenía planeado hacer la ceremonia de verdad contigo este año, pero nunca me imaginé que fueras tan ambiciosa. Me decepcionas mucho, Aria. Corté toda comunicación con él y, sin perder tiempo, se llevó a Bella de luna de miel. *** Cinco años después, nos volvimos a encontrar en una reunión exclusiva de manadas. Su manada prosperaba y, a su lado, estaba Bella Rose, cubierta de joyas y con una sonrisa impecable. Al verme agachada en el suelo, buscando entre los restos de pastel en la basura, chasqueó la lengua con impaciencia. —Mira nada más en lo que te convertiste por dejarme. Antes despreciabas el certificado falso, ¡y ahora ni regalada te querría nadie! Por los viejos tiempos, si te arrodillas y le pides perdón a Bella, a lo mejor te dejo volver como nuestra sirvienta. No estaba para lidiar con él. Mi hijo, como parte de una travesura, había escondido mi anillo de unión de 80 millones de dólares en un trozo de pastel, y necesitaba encontrarlo rápido. De lo contrario, cuando llegara su papá, el pequeño volvería a meterse en problemas.
Mi Nueva Medicina Grande Y Dura - undefined novels & stories
Luna Picante
—Ay, no me toques ahí, se va a escuchar todo... Apenas terminaron las fiestas de septiembre, la empresa organizó una salida a las aguas termales en la sierra. El problema fue que cerraron el camino de regreso de forma inesperada, así que todos tuvimos que quedarnos a dormir allá. Como era la primera vez que pasaba la noche fuera con ellos, alguien se dio cuenta de mi condición insaciable por un descuido. No tuve más remedio que pedir ayuda y, al final, elegí al hombre que parecía el más tranquilo de todos. Nunca me imaginé que terminaría dominándome de esa manera.
Me Metí en La Novela y Él Me Eligió - undefined novels & stories
Isabel Ortiz Michaus
Me metí en una novela. Y no como la protagonista ni como la villana, sino como una extra bonita, sin nombre, de esas que solo aparecen de fondo para rellenar escenas. El problema es mi hermano mayor: de todos los personajes, es el único que se comporta como una persona normal, y justo por eso, en la novela lo pintan como el “amor imposible” de la protagonista: un dios frío, reservado, casi intocable, al que ella jamás logra conquistar. Cuando ella se le declara entre lágrimas, él responde que está estudiando. Cuando le promete entregarle todo, él dice que anda montando un negocio. Cuando ella se deja caer y se pierde entre galanes, él ya está en la cima, con un éxito brutal y diez mil millones de dólares al año. Yo, de verdad, pensé que iba a vivir en paz, sin deseos, sin tentaciones, así para siempre. Hasta que una noche, ya de madrugada, lo encontré con una prenda que yo reconocería en cualquier parte entre sus manos… y, en voz baja, casi obsesivo, repitiendo un nombre una y otra vez. Un nombre demasiado familiar, demasiado cercano.
Compradora, comprada por su bestia - undefined novels & stories
Dos Orillas
Me compré un hombre bestia de servicio de élite, pero a mí no me quería. Solo le movía la cola a mi hermana. Así que después, llevé a casa a otro de desahogo inferior. Y él… se puso tan desesperado que casi llora. —¡Clara! ¡Tú solo puedes tener un perrito… y ese he de ser yo!
Al final, ambos saldremos heridos - undefined novels & stories
Pilar
A quince días de la boda, Santiago Velasco y yo tuvimos una pelea feroz. La razón no era otra: él quería tener un hijo con la hija de su profesor. —Solo iremos a hacer una fertilización in vitro, no hay nada entre nosotros —dijo con una calma que me heló hasta los huesos—. El profesor está muy enfermo, lo único que desea es ver a Valeria con alguien que la apoye en el futuro. —¿Y tú? —le reproché—. Nos casamos en quince días y tú vas a tener un hijo con otra mujer. ¿No te parece absurdo? Vi cómo Santiago cerraba la puerta de un portazo y, sin pensarlo, publiqué en mis redes: "Boda en quince días, busco un novio nuevo, ¿alguien se apunta?"
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