Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
Pasional
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

50
All
Egoísta
Mujer Poderosa
Amante
Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
POV masculino
CEO/Magnate
Amigos de la Infancia
Hipócrita
Psicópata
Mujer Casada Joven
Primer Amor
Sin Sentimientos
Luna
Rompehogares
Compañero
La más Popular
Doble Reencarnación
Amor Incondicional
Heredera Verdadera/Falsa
Excéntrico/a
Mejor Amiga
Vampiro
Escoria
Diosa/Idol
Doctor/a
Calculador/a
Protagonista Animal
Secretario/a
Vecindario
Identidades Múltiples
Obsesionado/a con el Amor
Canalla (Mujer)
Íncubo
Sustituto/a
niño
Profesor
Hombre Bestia
Elfo
Tierno pero posesivo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Sumiso/a en el Amor
Piloto
Supermacho paranoico
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

52
Embarazo×
All
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
Drama Familiar
Drama Familiar Total
Despertar
Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Embarazo
Persecución por Amor
Amor Prohibido
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Themes

21
All
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
Pasional
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Embarazo Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Embarazo short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Embarazo.
El Precio de la Traición - undefined novels & stories
Renato Ríos
Estaba a punto de dar a luz cuando Liana, la ex de mi esposo, llegó a nuestra casa con la excusa de que solo se quedaría unos días. Cada vez que me veía, se llevaba la mano al pecho, como si el solo hecho de verme embarazada la hiciera sufrir. Bruno, mi esposo, estaba convencido de que yo estaba provocándola a propósito, solo por tener la barriga enorme. —Lia no se siente bien, no puede tener hijos. ¡Y tú sigues paseándote así, como si nada! ¡Se nota que necesitas una lección para que aprendas! Dicho esto, mandó que me encerraran en el viejo ático que llevaba años sin usarse, y ordenó que nadie me subiera comida. Lloré y le rogué que me dejara salir. Le expliqué que la última ecografía mostraba que los gemelos eran enormes, que el doctor había dicho que debía ir al hospital de inmediato. Pero, para él, eso fue como si le contara un chiste sin gracia. —Todavía faltan tres días. No me vengas con cuentos —me respondió sin una sola gota de compasión—. ¡Ve al ático y ponte a pensar en lo que hiciste! ¡Pagarás por estar molestando a Lia! Las contracciones eran tan brutales que, arañando la madera podrida, acabé arrancándome las uñas. Gritaba tan fuerte que me dolía la garganta, pero nadie acudió en mi auxilio. La sangre me cubría el cuerpo y empapaba todo el suelo. Uno de los bebés ya había salido, pero el otro se quedó atrapado en mi vientre, atorado en un baño de sangre. Tres días después, Bruno estaba sentado, tomando sopa y, como si nada, dijo: —Que Michelle me sirva más sopa y le pida perdón a Lia. Si lo hace, la llevaremos al hospital para que tenga a los niños. Nadie dijo nada. Porque la sangre que bajaba desde el ático ya había llegado hasta el segundo escalón.
Tuve cinco hijos con el papá de mi exesposo - undefined novels & stories
Tina
Nelson se tragó por accidente una nueva droga afrodisíaca y su situación era crítica. Como su médico de cabecera, no tuve más opción que convertirme en su salvavidas. Como soy naturalmente fértil, me quedé embarazada con esa vez. Me casé con él y tuvimos unos gemelos, un niño y una niña, sumamente inteligentes y traviesos. Pero, después de casarnos, Nelson no quería que los niños lo llamaran «papá» y pasaba todo el día abrazando una foto de su alma gemela, borracho. Al cumplir diez años de matrimonio, él prendió fuego la casa y nos mató a los niños y a mí en el sótano. Resulta que, durante todo ese tiempo, Nelson guardaba rencor por lo que había hecho al salvarlo. Él pensaba que lo había hecho solo para acercarme a los poderosos, que había sido esa intervención la que había roto su relación con su amor, y que eso había causado que ella perdiera la cabeza y muriera en un accidente. Cuando volví a abrir los ojos, me di cuenta de que había regresado al día en que Nelson se tragó la droga. Esta vez, decidí darle la oportunidad de salvar a su amor platónico, mientras yo me dirigía al estudio...
El choque de la traición: entre la mentira y mi renacer - undefined novels & stories
Danta Qun
El día del control prenatal, mi esposo Emilio estaba ocupado en el trabajo, pero su amiga de la infancia, con quien llevaba años de coqueteo, Laura se ofreció a llevarme en auto. En el camino, de pronto giró el volante y el vehículo se estrelló de lleno contra la parte baja de un camión de carga; la carrocería quedó aplastada al instante. No llamé a mi esposo, que era médico de urgencias, sino que marqué al servicio de emergencias y esperé el rescate, solo porque, en mi vida anterior, lo primero que hice fue llamarlo para que me llevara al hospital. Al final, el bebé se salvó, pero Laura murió en el acto por la gran pérdida de sangre. Él decía que no me culpaba, que me recuperara tranquila, incluso me consiguió una habitación individual en el hospital. Pero el día del alta, me llevó a la tumba de Laura, allí, me clavó un cuchillo en el vientre; el bebé murió y yo quedé al borde de la muerte. Sus ojos estaban llenos de un odio encendido, y, ante mis súplicas, solo dijo con frialdad: —¡Si no hubieras girado el volante a propósito, Laura no habría muerto! ¡No creas que por fingir inocencia voy a creerte! Ojo por ojo: ¡quiero que la acompañes en la tumba! ¡El dolor que ella sufrió antes de morir, tú lo vivirás diez veces... cien veces más! Giró el cuchillo con fuerza, una y otra vez, atravesando mi cuerpo. La sangre salpicó sobre la lápida, tiñendo de rojo el nombre de Laura. Cuando abrí los ojos, estaba de vuelta en el lugar del accidente.
Esta Luna No Perdona - undefined novels & stories
Bagel
Ryder, mi esposo y el Alfa de la manada, siempre ha odiado el llanto de los cachorros. Pero últimamente, empezó a cuidar al cachorro recién nacido de mi hermana adoptiva, quedándose a su lado en la guardería cada noche, hasta el amanecer. Cada vez que salía de nuestro hogar para ir a la guardería, un dolor fuerte e inexplicable me partía el corazón. Esta agonía duraba toda la noche, hasta que regresaba al amanecer. Pero llegué al límite. En el festival de la luna llena, anuncié frente a toda la manada que rompería nuestro vínculo. El enlace mental de la manada estalló en murmullos; todos pensaban que la batalla me había afectado el juicio. Una luz dorada se encendió en los ojos de Ryder mientras me miraba con incredulidad. —¿Solo porque estuve ocupado para ver cómo estabas después de que te hirieron, vas a romper nuestro vínculo? ¿Y todo por un cachorro de seis meses? Evité su mirada. En lugar de eso, mi vista se detuvo en la leve marca de labial corrida en el interior de su cuello. Aunque me temblaba la voz, me mantuve firme. —Ya que tanto quieres a su cachorro, en cuanto nuestro vínculo se rompa, podrás ser su padre sin tener que esconderte.
Dos Hermanas, Un Secreto Del Don - undefined novels & stories
Begal
En nuestro séptimo aniversario de bodas, estaba montada sobre las piernas de mi esposo, Lucian, el Don de la mafia, besándolo con pasión. Mis dedos hurgaban con disimulo en el bolsillo de mi costoso vestido de seda, buscando la prueba de embarazo que había escondido ahí. Quería guardarme la noticia inesperada para el final de la noche. La mano derecha de Lucian, Marco, preguntó con una sonrisa sugerente en italiano: —Don… ¿qué tal su nuevo secretito? La risa burlona de Lucian vibró en mi pecho y sentí cómo se me revolvía el estómago. Respondió, también en italiano: —Como un durazno verde. Fresco y tierno. Su mano todavía acariciaba mi cintura, pero tenía la mirada perdida. —Que esto quede entre nosotros. Si mi Donna se entera, me mata. Sus hombres rieron con complicidad, alzando sus copas y jurando guardar el secreto. El calor que sentía en el cuerpo se me fue extinguiendo. Lo que ellos no sabían es que mi abuela era de Sicilia, así que entendí cada una de sus palabras. Me obligué a mantener la calma, con la sonrisa perfecta de una matriarca, pero la mano con la que sostenía la copa de champaña me temblaba. En lugar de hacer una escena, tomé el celular, busqué la invitación que había recibido hacía unos días para un proyecto privado de investigación médica internacional y acepté. En tres días, iba a desaparecer del mundo de Lucian.
La Sirvienta Que Robó Mi Corona - undefined novels & stories
Bagel
A las 4 de la mañana, mi esposo, Rocco, me despertó con delicadeza. Su voz era apenas un murmullo. —Mi amor, ¿puedes hacerme un favor? Pero lo que dijo después me regresó a la realidad. —Scarlett tiene hambre. Ve y prepárale un caldo de mariscos. Scarlett era nuestra criada y también la amante embarazada de Rocco. —Acaban de traer mariscos frescos. Ve a la cocina y prepárale una sopa. Que es para el heredero de Falcone. Me negué firmemente. Él se puso furioso. —No seas tan necia, Alessia. ¿Por qué se te hace tan difícil preparar una sopa? Negué en silencio. Me acarició la mejilla, mientras sonreía de manera condescendiente. —Está bien. Vaya, así que ahora te atreves a desobedecerme. Piénsalo bien. ¿En serio quieres conservar tu lugar en la familia? ¿Y tu puesto como abogada de la familia? Piensa si todavía quieres todo eso... y luego me respondes. Al ver la arrogancia de Rocco, el último rastro de amor que me quedaba por ese hombre se desvaneció. Saqué mi celular y marqué un número que no había usado en mucho tiempo. —Quiero salir de la familia Falcone.
Reteniendo un nacimiento - undefined novels & stories
April
Tenía nueve meses de embarazo y estaba lista para dar a luz, pero mi esposo, Sean Conner, me encerró en el cuarto de almacenamiento del sótano y me dijo que retuviera el parto. Comentó que era porque la esposa de su difunto hermano, Quinn Faber, también estaba a punto de dar a luz ese día. Hacía años, Sean y su hermano habían acordado que el primer hijo nacido en la familia Conner sería criado como heredero y recibiría la herencia familiar. —El bebé de Quinn debe nacer primero —dijo Sean como si fuera algo trivial—. Ella perdió a su esposo y no tiene nada. Tú ya tienes mi amor, por lo tanto, es justo que la herencia sea destinada a su hijo. El dolor de las contracciones me dobló por la mitad y lloré, suplicándole que me llevara al hospital. Él me secó las lágrimas y con una tranquilidad inquietante, me dijo: —Deja de fingir. Luego, espetó: —Siempre supe que no me amabas. Todo lo que te importa es el dinero y el estatus. Forzaste el parto para robarle el lugar a mi sobrino... ¿Cómo puedes ser tan cruel? Con la cara pálida y temblando, logré susurrar: —No puedo controlar cuándo nace un bebé, esto es una coincidencia. Te juro que no me importa la herencia. ¡Yo te amo! Él soltó una carcajada llena de frialdad y me dijo: —Si me amaras, no habrías presionado a Quinn para que firmara ese contrato renunciando a la herencia de su hijo. Bueno, una vez que ella dé a luz, volveré a buscarte. Después de todo, el bebé que llevas en tu vientre lleva mi sangre. Sean se quedó fuera de la sala de parto donde estaba Quinn y solo después de que el recién nacido llegó al mundo, él se acordó de mí. En ese momento le ordenó a su secretario que me llevara al hospital, pero la voz de este tembló mientras decía: —La señora... y el bebé... Ambos han muerto... En ese momento, él perdió la razón.
Renacimiento: Elegir a un Esposo Universitario - undefined novels & stories
Lili Chi
Mi hermana y yo teníamos una fertilidad excepcional, un don especial que nos permitía concebir con facilidad. Ella se casó con un campesino pobre de la aldea y dio a luz cinco hijos varones. La familia prosperó y salió de la miseria. Yo me casé con el hijo del jefe de la aldea, Diego Suárez, pero solo tuve hijas. Atrapado en las ideas feudales que valoran más a los hijos varones, mi esposo me consideró una vergüenza y me mató a golpes junto a mis niñas. Al abrir los ojos de nuevo, había renacido en el día en que la casamentera vino a proponer los matrimonios. Al ver que Diego, contra todo pronóstico, eligió a mi hermana Lucía García, quien tenía una discapacidad en la pierna, entendí: él también había renacido. Creía que al casarse con ella tendría hijos varones, sin saber que él padecía un trastorno genético que le impedía engendrarlos. Señalé al joven estudiante pobre, delgado y silencioso en el rincón, y declaré sin rodeos: —¡Yo me casaré con él!
La Maldición Gibson: Parí 3 Lobos - undefined novels & stories
Fresjita
Ethan Gibson, un multimillonario, estaba decidido a romper la maldición de su familia: terminar sin heredero. Se gastó una fortuna reclutando a diez "candidatas a ser madre" y nos llevó a todas a su isla privada, la Isla Brumazul. El día que llegamos, Ethan lo anunció ahí mismo, delante de todas: —La que dé a luz a mi primer heredero será la futura señora Gibson. La codicia creció más rápido que el deseo. En apenas unos meses, varias mujeres anunciaron sus embarazos con orgullo, casi presumiendo. Pero las tiraron al mar, a ellas y a los bebés que llevaban dentro, y las dejaron como alimento para los tiburones. La razón era simple: las habían encontrado con otros hombres. Cada noche, los gritos que subían desde el muelle no me dejaban dormir. Yo estaba aterrada, porque también había tenido un solo encuentro accidental con Ethan y ahora estaba embarazada. Cuando por fin llegó el día y vi lo que había parido, todo se me fue a negro. Esas mujeres que terminaron como alimento para los tiburones, al menos, llevaban bebés humanos. Yo había parido tres cachorritos diminutos.
Me Fui con el Secreto que Él Nunca Supo - undefined novels & stories
Apacien
Puse fin a un embarazo antes de que cumpliera tres meses… y él nunca llegó a saberlo. Estaba demasiado ocupado retomando su relación con su ex, aún atrapado en las brasas de un amor pasado. Para que ella se sintiera cómoda, le entregó mi dormitorio principal como si no significara nada. Incluso convirtió lo que debía ser nuestra fiesta de compromiso en una fiesta de bienvenida para ella, dejándome como el hazmerreír de todos. Así que me di la vuelta, destrocé mi vestido de compromiso y acepté casarme con el hombre que mi familia había elegido para mí.
El programa de cría humana del CEO Alfa - undefined novels & stories
Peachy
El CEO multimillonario Killian Blackwood estaba buscando los genes perfectos. Ofreció una recompensa masiva por una madre sustituta. Diez mil millones de dólares por un bebé. Pero las 77 mujeres antes que yo habían desaparecido sin dejar rastro. Ahogada en deudas, no tuve otra opción. Apreté los dientes y me convertí en la número 78. Cargué a su bebé durante diez meses. Di a luz. Y no desaparecí. Pero cuando extendí la mano hacia mi bebé, lista para recibir mis diez mil millones de dólares, estallé en lágrimas de terror. Mi recién nacido no era humano. Era una camada de tres cachorros de lobo.
Adiós Matrimonio Falso: Soy la Donna del Submundo - undefined novels & stories
Bagel
Una vez que quedé embarazada, fui aclamada como la mujer más preciosa del submundo. Mi esposo, el nuevo Don de la familia Jenkins, cerró toda una ala de un hospital privado para mis chequeos, mientras que mi padre, el Don de los Collins, convocó a todos los chefs con estrellas Michelin de Nueva York a la mansión, solo para que yo pudiera elegir cualquier cosa que se me antojara. El bebé que llevaba en mi vientre estaba destinado a ser el único heredero de las dos familias de la mafia más poderosas. Pero el día en que debíamos firmar los documentos que aseguraban la herencia de mi hijo, ambos desaparecieron. —Surgió un asunto familiar urgente —dijo mi esposo, Vincent, besando mi frente—. Podemos finalizar la herencia del niño cuando regresemos. No hay prisa. Poco después de que se marcharan, recibí un enlace a una transmisión en vivo anónima. La voz de mi padre se escuchaba en el video, más fría de lo que jamás la había sentido. —Estás diciendo que tu contrato de matrimonio con Evangeline nunca fue válido. ¿Eso no convierte al niño en un bastardo? Vincent, relajado en un club, sopló un anillo de humo. Acurrucada en sus brazos estaba mi media hermana, Sarah. —Evangeline siempre ha tenido todo el amor y el afecto. A su hijo no le faltará nada —respondió Vincent—. Sarah ha sido burlada por su estatus durante años. Tengo que hacer las cosas bien para ella, darle a nuestro hijo un nombre legítimo. En ese momento, mi corazón se paralizó y apenas podía respirar. Entonces mi teléfono vibró de nuevo. Era un mensaje de texto: [Bienvenida a casa a la familia Gallo, mi reina.] [Solo di la palabra, y el niño que llevas llevará el apellido Gallo y se convertirá en el heredero más poderoso del submundo estadounidense.]
Su Reina Embarazada en El Juego de la Muerte - undefined novels & stories
Cocojam
Yo era su única debilidad. Don Alex, el rey de Nueva York. Y yo era su reina. Pero días antes de la fecha de nacimiento de nuestro hijo, me arrojaron a participar en el Duelo a Muerte en los Muelles, un juego cruel transmitido para el entretenimiento del mundo clandestino. Las balas volaban, trampas ocultas acechaban y cada uno de mis intentos aterrorizados y patéticos por sobrevivir se transmitía en vivo en pantallas gigantes. Entonces, escuché a su segundo al mando por los altavoces. —Jefe, su esposa está a punto de dar a luz. ¿Seguro que quiere estar aquí? Me congelé. ¿Alex estaba aquí? Un momento después, una voz de mujer, empalagosa, goteó a través de los altavoces. —Olvida a esa perra. Alex me dijo que lo único que importaba hoy era estar aquí conmigo. ¿Cierto, cariño? Era Scarlett. La princesa de la mafia de Chicago. El amor de la infancia de Alex, una mujer a la que él siempre había consentido y hacia la que mostraba un claro favoritismo. Durante años, él había rechazado sus insinuaciones, pero nunca se negaba a sus caprichos. Hoy, ella estaba de mal humor e insistió en ver el Duelo a Muerte en los Muelles, así que él estaba allí para hacerle compañía. Grité llamando a Alex, le supliqué ayuda, pero él estaba convencido de que yo era una asesina disfrazada. Scarlett se rió y dijo que el juego debía ser más emocionante. Así que él presionó el botón. Perros de patrulla crueles me cazaron. Se me rompió la fuente, mezclándose con la sangre en el suelo. Estaba en agonía. El juego llegó a su clímax mientras más perros y hombres armados me cercaban por todos lados. Todos apostaban sobre quién sería el siguiente en morir. Alex sonrió, con su voz en un tono bajo y despreocupado. —Apuesto a que esa asquerosa mujer embarazada morirá. No supo la verdad hasta que me desangré en una mesa de operaciones, con nuestro hijo muerto junto a mí. Dicen que el despiadado Padrino se hizo pedazos. Se rompió por completo.
El Castigo del Don - undefined novels & stories
Mariela Santos
A medida que se acercaba mi fecha de parto, salió a la luz una discrepancia enorme en las cuentas de armas de la familia Galante. Por esto el mando tomó una decisión rápida: me enviaron a mí, Sophia Vitale, la esposa del Don —esa mujer que todos decían que no tenía nada mejor que hacer—, para inspeccionar de manera personal el arsenal y verificar el inventario. Yo creí que era una revisión de rutina. Por lo que nunca imaginé que la ahijada de mi esposo, Mónica Leona, lo usaría como tapadera para volar todo el arsenal por los aires. La explosión fue ensordecedora. El fuego rasgó el cielo y el concreto se desplomó a mi alrededor, aplastándome, mientras un dolor abrasador me desgarraba el estómago. Sin embargo, contrario a lo esperable, no llamé a mi esposo por su línea privada de máxima prioridad, sino que, en cambio, envié una señal de auxilio a mi padre. En mi vida anterior, en el instante en que había ocurrido la explosión, yo había usado ese mismo canal prioritario para llamar a mi esposo. El bebé había sobrevivido y Mónica había muerto en la explosión. Mi esposo había dicho que no me culpaba, que Mónica era una extraña y que un heredero importaba más. No escatimó en gastos, contrató a especialistas obstétricos de élite para vigilarme día y noche, diciéndome que me mantuviera tranquila y esperara el parto. Luego, el día en que entré en labor, él mismo nos encerró a mí y al bebé dentro de un almacén abandonado, el cual empapó con gasolina y encendió, quemándonos vivos. —Si no hubieras retrasado todo a propósito, ella no habría muerto. ¿De verdad creíste que haciéndote la víctima ibas a engañarme? Ni lo sueñes —dijo—. ¿Tanto te gusta jugar con fuego? Bien. Entonces te dejaré vivir su desesperación en carne propia. Cuando volví a abrir los ojos, estaba de regreso en el arsenal, justo en el instante exacto antes de la explosión.
El ataúd que construyó por amor - undefined novels & stories
Cocojam
Soy una mujer lobo, con ocho meses de embarazo del cachorro híbrido de mi compañero vampiro. Cuando comenzaron las contracciones, mi compañero vampiro, Justin, me encerró en un ataúd de hielo tallado con runas destinadas a suprimir el parto. Grité. Le supliqué. Y él solo dijo: —Espera. Pero todo esto era por su amor de la infancia. Isolde. La vampira de sangre pura había usado magia oscura de sangre para gestar a su heredero de sangre pura sin haber tenido relaciones. El primer niño vampiro nacido en un milenio recibiría la bendición suprema del Progenitor. Purificaría la línea de sangre. Rompería una maldición que se había estado gestando durante generaciones. —Ese honor le pertenece al niño de Isolde —dijo Justin, con la voz absolutamente gélida—. Ya tienes mi amor, Gracie. Este ataúd solo garantiza que des a luz después que ella. El dolor de las contracciones me desgarraba. Le supliqué que me llevara al Santuario de la Fuente de Sangre. Sin embargo, se inclinó hacia mí con sus dedos fríos sujetando mi barbilla. —Deja de actuar. Debí haberlo visto antes. Tú nunca me amaste. Eras una paria en el mundo de los hombres lobo. Solo querías mi poder y mi título. Estás tan desesperada que pondrías en riesgo a nuestro hijo con tus trucos salvajes de loba, solo para arruinar la bendición de un sangre pura… Eres venenosa. Las lágrimas corrían por mi rostro. Temblaba, mi voz estaba hecha pedazos. —El cachorro ya viene… no puedo detenerlo. Por favor, haré un juramento de sangre. No me importa la bendición. ¡Solo te quiero a ti! Él se burló, con un destello de dolorosa traición en sus ojos. —Si me amaras, no habrías ido corriendo con mi madre. No le habrías envenenado la mente contra Isolde. Volveré después de que ella reciba la bendición. Después de todo, el niño que llevas también es mío. Después de eso, se quedó montando guardia afuera del santuario donde el ritual de Isolde se llevó a cabo. No volvió a pensar en mí. No hasta que vio el halo de la bendición coronar a Isolde. Fue entonces que ordenó a su siervo de sangre que me liberara. Pero la voz del esclavo temblaba de terror. —Mi lord… Lady Gracie y el niño… sus signos de vida… han desaparecido. En ese instante, el mundo de Justin se hizo añicos.
No es la heredera que él protegía - undefined novels & stories
Cyathia
El día en que el primer amor agonizante de mi compañero entró en labor de parto, sus padres apostaron a diez guerreros frente a mi puerta. Lo hicieron solo para impedir que irrumpiera en la sala de parto y arruinara el nacimiento del heredero del Alfa Kaelen. Sin embargo, no aparecí. Ni siquiera cuando el llanto de un recién nacido llenó el aire. Su madre, la antigua Luna, sostuvo la mano de la otra loba y soltó un suspiro de alivio. —Liana, con nosotros aquí, ¡esa estéril de Elara jamás les hará daño a ti ni al cachorro! Kaelen secó el sudor de la frente de Liana, con los ojos llenos de adoración. —No te preocupes. Mi padre tiene hombres vigilando las fronteras de la manada. Si Elara se atreve a causar problemas, ¡la exiliaremos para siempre! Por fin se relajó al comprobar que yo no iba a venir. No podía entenderlo. Lo único que quería era darle un hijo, un legado, al primer amor que se estaba muriendo. ¿Por qué no podía yo ser más comprensiva? Al mirar al cachorro dormido, una sonrisa satisfecha cruzó su rostro. Pensó que, si yo solo aparecía y le pedía disculpas a Liana, perdonaría todas nuestras peleas anteriores. Incluso estaría dispuesto a consolarme después del parto, quizá hasta me permitiría ser la madre del cachorro solo de nombre, para que pudiera conservar mi título de Luna. Pero él no lo sabía. Yo acababa de presentar mi solicitud ante el Consejo Supremo. En una semana, renunciaría a mi estatus dentro de la manada, me iría con los bebés que llevaba en el vientre y no volvería a verlo jamás.
El Último Mes Sin Amo - undefined novels & stories
Bagel
Este era el noveno año en que Dante y yo cumplíamos con el “Mes Sin Amo”. El heredero de la familia Corinni siempre había creído que esa regla absurda haría que lo nuestro durara más: durante un mes después de nuestro aniversario, él era libre… y nosotros desaparecíamos por completo de la vida del otro. Si alguno encontraba a alguien más adecuado, debía desearle lo mejor. Si no… simplemente volvíamos a lo de siempre, como si nada hubiera pasado. A mi alrededor, los hombres de la familia rociaban champán sin ningún control, riendo como si celebraran algo grandioso. —¡Por otro año de libertad! ¡Felicidades a nuestro subjefe por recuperar su estatus de soltero! —¡La apuesta de la familia está abierta! ¡A la izquierda si creen que aún se casarán, a la derecha si piensan que esta vez se terminó para siempre! A través del humo espeso de los puros, permanecía sentada en la esquina de un sofá de cuero, observando con frialdad, completamente ajena… como si aquella farsa no fuera conmigo. Dante pasó junto a mí con naturalidad, su mano firmemente apoyada en la cintura de Scarlett. Ni siquiera se detuvo; solo inclinó ligeramente la cabeza al rozarme, lo suficiente para dejar caer un susurro en mi oído: —No te hagas ilusiones… Siempre serás mi única Donna. "Soy una cometa… No importa qué tan lejos vuele, la cuerda siempre la tienes tú", pensó Aurora. Apoyé mis dedos fríos sobre la suave curva de mi vientre, manteniendo el rostro completamente inexpresivo. Dante… esta vez, en la mesa de apuestas de la familia, voy a apostar por “el final”. Voy a desaparecer por completo de tu mundo. "Esa cuerda de la que estás tan orgulloso… esta noche, la voy a cortar yo misma", pensó Aurora.
No hay amor para el Alfa - undefined novels & stories
uni
Cuando tenía tres meses de embarazo, una manada de renegados me emboscó. En los últimos momentos antes de que mi conciencia comenzara a desvanecerse, supliqué por un rescate a través del vínculo mental con mi compañero Alfa, Adrian. Pero él nunca respondió. Me llevaron de urgencia al hospital para recibir tratamiento de emergencia, solo para que me informaran que la Sanadora de Nivel Santo había sido llevada por la fuerza al sur por Adrian para tratar a Evelyn, su primer amor, después de que ella perdiera a su compañero. Cuando desperté con el dolor de haber perdido a mi cachorro, mis dedos temblaban mientras revisaba las redes sociales. Entonces vi la publicación de Evelyn. [Sabía que sin importar lo lejos que estuviera o cuánto tiempo haya pasado, Alfa Adrian siempre vendría por mí. Incluso trajo a una Sanadora de Nivel Santo para aliviar el dolor de mi corazón.] En la foto, los ojos oscuros de Adrian, que solían ser fríos y distantes, estaban enfocados en la hembra a su lado con ternura. Mientras yo luchaba por mi vida y perdía a nuestro cachorro, mi Alfa estaba protegiendo a otra hembra embarazada. Me reí de mí misma con amargura. Sentía como si la marca del vínculo en mi pecho se estuviera marchitando. Entonces marqué un número sin dudarlo. —Doctor Clark, acepto el puesto en el Instituto de Investigación de Lobos Antiguos del Norte. Sí, cuanto antes mejor. No celebraré ninguna ceremonia de despedida.
Una MAMASOTA para mi Hijo - undefined novels & stories
Mangonel
En plena madrugada, vi a mi hijo en su cuarto tomando de una botella un líquido blanco, como leche. Me asusté. La vecina de al lado estaba embarazada y, para colmo, era la mamá de una compañera de universidad de mi hijo. Luego sacó el celular, se puso a ver un video porno y, con una mano bajo las sábanas, empezó a masturbarse. En el video aparecía él haciéndolo con la embarazada. Se me despertó el morbo al pensar en la hija de esa mujer, que era tierna, jugosa y con curvas de infarto. Si así estaban las cosas, que nadie me culpara por darme un gustito con su hija a escondidas.
El Precio de Humillar a la Heredera - undefined novels & stories
Bagel
Casi morí desangrada en la camilla del hospital para darle a la familia Rossi su ansiado heredero. Pero, Carter, mi esposo y subjefe de la mafia, permitió que Sofía, su sombra y confidente, sostuviera una cámara mientras yo daba a luz. Grabó cada detalle solo porque estaba aburrida: la pérdida de control de mi cuerpo, mis gritos desgarradores y mi rostro retorcido por la agonía. Y lo peor vino después. Ella guardó capturas de mi sufrimiento, hizo memes y los filtró en el chat privado de su círculo íntimo, solo con el objetivo de burlarse de mi dolor. A los pies de la cama, creyendo que yo seguía inconsciente, Sofía se reía en mi cara. —¡Carter, esto es lo mejor que he visto en mi vida! Siempre sabes cómo complacerme. Pero Sloane se va a volver loca cuando despierte y vea todo lo que hice. La anestesia aún nublaba mis sentidos y los párpados me pesaban demasiado. No obstante, a través de la bruma del dolor, logré escuchar el tono cínico de mi esposo. —No se va a molestar —aseguró—. Ya sabes cómo es Sloane. Siempre hace todo lo que le pido. Le digo unas cuantas mentiras al oído y listo. Y ahora que nuestro heredero nació, la pobre jamás me dejará. Apreté los puños debajo de las sábanas. Recordé todos los sacrificios que hice por él durante los años que estuvimos juntos. Carter olvidó por completo había sido la mujer que lo convirtió en el hombre que gobernaba las calles. Ya que él disfrutaba jugar con mi vida, me prometí que le iba a demostrar cómo se jugaba de verdad. Los haría pagar por cada segundo de burla y humillación que me hicieron pasar.
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