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Mafia
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Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
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Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
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Vecindario
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Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
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Plot & Setting

31
Liarse con alguien×
All
Arrepentirse
Liarse con alguien
Seducción
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
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Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
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Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
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12
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Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
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Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
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Liarse con alguien Short Stories & Novels

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Cura Especial para la Enfermera - undefined novels & stories
Leep
"Mientras me escondía sola en un rincón, presa del pánico por un impulso incontrolable, me terminé encontrando justo con el doctor que más me odiaba. Tranquilo, me miró hecha un desastre y no me reprochó nada ni me hizo preguntas; solo cerró la puerta y se me acercó despacio. —¿Te molesta aquí? ¿O es por otra cosa? Sereno y profesional, intentaba descifrar qué me pasaba, como si resolviera un acertijo complicado. Y yo, bajo su mirada, me sentía cada vez más inquieta; la lucha interna y el miedo se mezclaban sin parar. Por más que intentaba recuperar la calma, descubrí que ya estaba atrapada en emociones que me estaban haciendo perder el control. Y el hombre que antes menos quería acercarse a mí terminó siendo el único en descubrir mi debilidad y mi secreto..."
El Doctor De Las Calenturas - undefined novels & stories
Mangonel
—Doctor, por favor, revíseme rápido. Dentro del consultorio, una mujer muy atractiva estaba acostada boca abajo en la camilla. Estaba de espaldas a mí, resaltando sus curvas, y me pedía que le revisara ese problema de calentura crónica que tanto le molestaba. ¡Pero si yo ni siquiera era doctor! Cuando iba a decirle que no podía ayudarla, ella se bajó los pantalones, dejando su piel a la vista. Cualquiera se hubiera vuelto loco con una imagen así.
La Colegiala y La Pulga Picona - undefined novels & stories
Tipo Repugnante
—Padrino, ayúdame rápido, se me metió una pulga bajo la falda, ¡qué comezón! Mi ahijada salió a pasear al perro y una pulga la mordió en su lugar íntimo, me pidió que le calmara la comezón, y, entre tanto calmar a la jovencita le dio todavía más comezón; al final terminó pidiéndome que le quitara la falda para aliviarle otra comezón.
La Deliciosa Amiga De Mi Hija - undefined novels & stories
Mangonel
—Papacito, ¿no tienes algo largo y duro por ahí? ¿Me lo prestas un ratito...? En pleno paseo de primavera con mi hija, su mejor amiga se me acercó de pronto, con las mejillas encendidas, a pedirme esa clase de cosa. Estaba sentada en el pasto frente a mí, y abrió las piernas de par en par. —Hay bichos en el pasto y se me metieron por la falda, qué picazón... Papacito, ¿no tienes un palito por ahí? Ráscame poquito, por favor. Al ver ese cuerpo voluminoso y tentador, esos muslos blancos como nieve, se me encendió la sangre. Aproveché que mi hija no estaba viendo y me bajé los pantalones. —¿De qué te va a servir un palito? Aquí te va algo mejor.
Ordeñando a la Nodriza - undefined novels & stories
Verde
"Como mi matrimonio no iba bien, no me quedó de otra que salir a trabajar de nodriza para ganar dinero, y sin querer terminé descubriendo un asunto privado de mi jefe. Creí que, si hacía como si nada hubiera pasado, podría dejarlo atrás, pero, para mi sorpresa, después de eso él me llamó. Y dentro de mí también se agitaban pensamientos que no debía tener..."
Enferma con adicción al sexo - undefined novels & stories
Mangonel
—¡No, ahí ya no cabe más! Tirado en la cama de hospital, con las nalgas pálidas al aire, el doctor me examinaba por mi problema de adicción sexual. Pero parecía más bien estar jugando conmigo. Sus manos no paraban de acariciar mis glúteos, hasta que introdujo un dedo en mi interior. Cuanto más le suplicaba, más excitado parecía ponerse. No pudiendo soportarlo, volví la cabeza para mirar. ¡Ese no era el doctor, era mi profesor de la universidad! Al siguiente instante, sus movimientos se volvieron aún más violentos.
Bota y Rebota La Suegra - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
—Yerno, puedes ser más brusco... Era de madrugada. La mujer madura, desnuda, puesta en cuatro sobre la cama, volteó a verme mientras empujaba sin parar ese trasero redondo hacia atrás. Sus labios carnosos se entreabrían, y esa mirada perdida de deseo era capaz de derretir a cualquiera. Un día antes, ni en sueños habría imaginado que tendría a mi voluptuosa suegra sometida debajo de mí...
Como Patas Para Chocolate - undefined novels & stories
Mangonel
—Señor, ¿todavía tiene pepinos en su casa? Présteme uno... Un huracán se acercaba y la mejor amiga de mi hija se quedó atrapada en mi casa. Por la noche, vino a buscarme con las mejillas encendidas para pedirme un pepino, y me dijo: —Es que tengo un poco de hambre. Quiero comer un pepino para entretenerme. Al ver las dos puntitas que se le marcaban bajo el camisón, se me encendió la sangre y le dije: —Este señor tiene algo más sabroso que un pepino.
Más que una Muñeca de Silicona - undefined novels & stories
Erosi
Entrada la noche, me encontré con la hija del dueño en la tienda de artículos eróticos, con la luz apenas encendida. Se estaba complaciendo a sí misma. Tenía los ojos vendados, las piernas abiertas sobre el sillón tántrico, cada una apoyada en un brazo del sillón, perdiéndose en el placer. Hasta que el sillón falló. Se retorció hasta ponerse colorada, incapaz de soltarse, y tuvo que pedir ayuda. —Ayúdame... Me agaché y pasé los dedos por sus muslos, sus pantorrillas y la cara interna de sus muslos. —No te muevas. Este sillón es complicado. Necesito revisarlo bien primero. —Por... por favor. La observé ir del pudor al deseo, hasta que se quebró y dejó de luchar. —Dámelo. Dame todo lo que tienes. En ese instante, desde afuera llegó el sonido del dueño al abrir la puerta. La empujé detrás de los estantes. Ahí descubrí una muñeca de silicona idéntica a ella.
El Doctor Más DURO - undefined novels & stories
Viejo Verde
—...Es que, allá abajo está muy seca, cuando me lo hacen raspa y duele, y por más que sigan no me mojo... Yo miraba a doña Yolanda, que tenía la cara bonita encendida de vergüenza, y de reojo le repasé ese cuerpo sensual de curvas de infarto. Se me hizo agua la boca. Sonreí y le dije: —Señora, su problema es algo complejo, no me atrevería a aventurarme con un diagnóstico... Mire, hagamos esto: pase detrás de la cortina y déjeme revisarla a fondo con el instrumento, a ver qué es exactamente lo que tiene... Ah, y acuérdese de quitarse los pantalones también.
Chiquita Pero Tragona - undefined novels & stories
Hombre Sucio
—¡Ay, qué duro!... como que ya te urgía, ¿no? Esa noche de San Valentín, mi amigo, su esposa y yo regresábamos al pueblo en auto. Lo que no esperaba era que su esposa, medio dormida, me confundiera. Su mano suave me acariciaba los muslos duros como piedra, una y otra vez. Y de vez en cuando frotaba sus meloncitos blancos contra mí: —Amor... juega con tu zorrita. ¿Cómo iba a aguantarme al escuchar eso?...
Curso de Perreo Intensivo - undefined novels & stories
Mangonel
—Profe, ¿todavía más rápido? Estaba a gatas sobre el tapete de yoga, sacudiendo el trasero como loca, mientras me amasaba los pechos sin parar con las manos. Las alumnas detrás de mí, todas a la vez, tenían los ojos clavados en mi trasero vibrante. —Muy bien, mantén ese ritmo. Ahora vamos a hacer una práctica en vivo. Entonces el profe se bajó los pantalones y se acostó debajo de mí.
Los Sabrosos Melonis de La Verdad - undefined novels & stories
Viejo Verde
—Por favor… Dámelo, me arde mucho ahí abajo, el calor me está matando... ven... Por las escaleras de emergencia del edificio, en penumbra, miré a esa vecina guapa con la cara encendida y se me aceleró el pulso. Quise dar el paso para ayudarla, pero vacilé, y de pronto ella abrió las piernas frente a mí... Al ver lo mojada que estaba, ya no pude contenerme...
El Semental De Los Tres Huevos - undefined novels & stories
Benito Camelier
—Como no logro curarte desde la mente, voy a tener que iniciar el tratamiento de manera física. Ven aquí. La despampanante doctora Paulina se quitó la ropa interior y se recostó en la camilla. Abrió las piernas y, con un gesto coqueto, me hizo señas para que me acercara.
La Heroína Erótica Presa De Un Juego Mortal - undefined novels & stories
Yvette
Soy la protagonista de una historia erótica. ¿Mi especialidad? Convertir lo que está frío o tibio en algo que siempre arde... y moja a mares. El primer día que llegué a un juego de terror, el BOSS les dijo a todos que eligieran cómo querían morir. Sonreí y, sin dudarlo ni un segundo, respondí: —Yo elijo por falta de aire, con las piernas temblando, los ojos brillando... y un placer tan intenso que me mate de puro gusto. BOSS: ¿Qué diablos...?
OJO por OJO, A Tu Hija Me La... - undefined novels & stories
TuBuen Amigo
—¡Tavo, esa es mi hija! ¿Dónde crees que estás metiendo la mano? En el bar, mi colega Octavio se pasó de copas y confundió a mi hija con una de las edecanes. Octavio le sobaba el muslo y casi le metía la mano debajo de la falda. Lo más absurdo era que mi hija parecía estar muerta de ganas, como si disfrutara que le hiciera eso. Volteé y vi a la hija de Octavio. Sus pechos enormes casi le reventaban la blusa. Pues si así están las cosas, no me culpes por meterle mano a tu hija.
Azafata para Volar en Casa - undefined novels & stories
Mangonel
—Sobrino, ¿no tienes algunos videos para adultos por ahí? Por las noches me siento muy sola. En plena madrugada, mi tía abrió la puerta de mi cuarto. Llevaba una lencería muy sensual que dejaba ver su cuerpo firme y su piel blanca y suave. Yo me la estaba jalando con sus medias y, del susto, me tapé rápido con la cobija. —Tía, ¿por qué entras así sin tocar? Ella tenía la cara toda roja. —Traigo muchísimas ganas, y el inútil de tu tío no me satisface para nada. Ándale, búscame unos videos de los buenos, yo me las arreglo sola. Me toqué el garrote, listo y duro, y le dije entre risas: —¿Y si mejor te ayudo yo?
Fui La Nueva Muñeca Humana De La Tienda - undefined novels & stories
Erosi
Mi mamá, Allison Ramsey, tiene una tienda para adultos. Un día estoy tan cansada que me quedo dormida ahí dentro, y por accidente termino atrapada en una de esas camas del placer. Cuando el señor Palmer, el vecino, entra al local, me confunde con un nuevo modelo de muñeca de la tienda y empieza a bajarme los shorts.
Mi Nueva Medicina Grande Y Dura - undefined novels & stories
Luna Picante
—Ay, no me toques ahí, se va a escuchar todo... Apenas terminaron las fiestas de septiembre, la empresa organizó una salida a las aguas termales en la sierra. El problema fue que cerraron el camino de regreso de forma inesperada, así que todos tuvimos que quedarnos a dormir allá. Como era la primera vez que pasaba la noche fuera con ellos, alguien se dio cuenta de mi condición insaciable por un descuido. No tuve más remedio que pedir ayuda y, al final, elegí al hombre que parecía el más tranquilo de todos. Nunca me imaginé que terminaría dominándome de esa manera.
Un Polvo en Familia - undefined novels & stories
Señor Calabazón
Mi cuñada pensaba que yo estaba ciego y por eso nunca le importó mostrar su cuerpo delante de mí. Pero nunca imaginé que me pediría que la ayudara a sacarse algo que tenía dentro. Le palpé el cuerpo a mi cuñada y, al final, guiado por ella, terminé por hundir los dedos en su intimidad húmeda y caliente, hasta tocar el pedazo roto del pepino. Nadie lo sabía, pero yo ya había recuperado la vista.
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