Novels
Short Stories

Genres

All
Romance
Drama Realista
Hombres Lobo
Mafia
MM Romance
Vampiro
Mitología
Fantasía
Vida Escolar/Campus
Imaginación
Reencarnación
caprichoso
Misterio/Suspenso
Leyenda Popular
POV masculino

Characters

34
Psicópata×
All
Mujer Poderosa
Independiente
Amante
Psicópata
Mafia
Alfa
Hipócrita
Amigos de la Infancia
Rompehogares
Primer Amor
Sin Sentimientos
La más Popular
Amor Incondicional
Compañero
Luna
Mejor Amiga
Escoria
Doctor/a
Vampiro
Calculador/a
Protagonista Animal
Vecindario
Secretario/a
Identidades Múltiples
Profesor
Íncubo
Hombre Bestia
Elfo
Yerno
Forense
Estudiante Pobre
Piloto
Celebridad
Influencer
Show more

Plot & Setting

31
All
Arrepentirse
Seducción
Liarse con alguien
18+
Encuentro Amoroso
Infidelidad
Cuenta Regresiva
Venganza
Matrimonio
Karma
Drama Familiar
Despertar
Desarrollo Femenino
Ambiente Laboral
Amor Prohibido
Reconciliación
Redención
Sistema
Acoso
Crimen
Telepatía
Transmisión en Vivo
Matrimonio por Contrato
Viaje en el Tiempo
Amor Forzado
Solidaridad
Aventura
Apocalipsis
Maldición
Mundo del Entretenimiento
Ventaja Especial
Show more

Themes

12
All
Giro Inesperado
Melodramático
Renacido
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Múltiples Perspectivas
Apasionante
Show more

Psicópata Short Stories & Novels

Discover a collection of enchanting Psicópata short stories that explore the depths of passion. Perfect for readers seeking one-hour short stories to inspire and ignite their imagination about Psicópata.
Verano En Familia Caliente - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
—Mmm… si tu hermano no está, el hermanito viene a jugar con su cuñada… ustedes dos, ah… Cuando mi hermano terminó sus cosas y se fue, solo quedó mi cuñada en la cama, dormida e indefensa. No pude resistir el tocarla, y sin pensarlo la desperté con mis caricias. En vez de apartarme, me abrazó contra su pecho y me dejó irle marcando la piel. Y en medio del frenesí, levanté la vista y vi la silueta de mi hermano.
Por Infidelidades del Destino - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
—Papi... ¿así te gusta? En la cama de otro... hazme tuya... ¿así te gusta, papi? Esa madrugada, mi cuñada estaba desnuda, boca abajo sobre la cama, empujando una y otra vez su trasero redondo y firme hacia atrás. Hasta los gemidos le salían temblorosos, con cara de que estaba bien satisfecha...
Montando A La Vieja - undefined novels & stories
Pervertido Asqueroso
—¿Te gusta cómo se siente montar? Estábamos sobre el lomo del caballo que no dejaba de saltar; yo iba agarrando a la esposa de mi amigo de su cinturita mientras la falda se le subía con cada rebote. Él estaba ahí cerca, metido en la casa y concentrado con las cartas, sin saber que yo estaba con su mujer enfrente de él...
Nadando En Las Medias De Mi Ahijada - undefined novels & stories
Mangonel
—Padrino, ¿así es la postura correcta? Estábamos en el Club Deportivo y le enseñaba a mi ahijada la técnica para entrar al agua. Briseida se inclinó, dejando su trasero bien firme en alto, y sin querer terminó rozando mi paquete. Sentí un corrientazo, una sensación eléctrica que me sacudió. Pero lo que más me excitó fue lo que pasó después de que saltara. Como era malísima para nadar, empezó a chapotear con desesperación en cuanto entró al agua y, entre tanto ajetreo, se le soltó el hilo del bikini. Me lancé de inmediato a rescatarla. Ella forcejeaba y se aferraba a mí con todas sus fuerzas, haciendo que se la rozara una y otra vez. Y lo más increíble era que su padre estaba ahí mismo, observándonos a un lado de la alberca.
La Bestia Ordenada A Embarazarme - undefined novels & stories
Leep
—Señora Valle, el jefe me ordenó… que la embarazara. Durante una fiesta en yate, llevaba un vestido de seda con tirantes y sin sostén, pero el empleado más despiadado de mi padre me arrinconó y me puso en una situación humillante. Me costó mucho escapar, pero cuando nos llevaba a mi esposo y a mí de regreso a casa, inició su “misión”. Nos detuvimos en un semáforo en rojo, como si aquella pausa formara parte de su plan. Mi esposo estaba tirado en el asiento trasero, borracho y perdido. En el asiento delantero, la enorme mano áspera y ardiente de Dylan Valenzuela ya había apartado sin piedad mi tanga delgadita mientras sus dedos húmedos y calientes me penetraban con fuerza.
Mi Jefe El Cornudo - undefined novels & stories
Mangonel
La jefa de la empresa estaba demasiado sensual: estiraba uno de sus lindos pies en medias caladas y lo balanceaba frente a mí. No me pude aguantar, le tomé una foto a escondidas y me metí al baño para masturbarme pensando en sus pies blanquitos. A mitad del asunto, la jefa abrió la puerta y me miró sorprendida. —¡Qué diablos! ¿Cómo la tienes tan grande? ¿Y por qué me tomaste una foto a escondidas hace rato? Pegué un brinco del susto y me subí los pantalones a las carreras. La jefa me miraba con una sonrisa de superioridad. —Estás frito. Voy a decirle al jefe. Al rato apareció el jefe. Pensé que me iba a hacer un escándalo, pero, contra todo pronóstico, me puso un fajo de mil dólares en la mano. —Mi esposa no logra embarazarse. Tú te ves macizo, hazme un favor.
El Pervertido De Mis Fantasías - undefined novels & stories
Romanticuyo
Cuando el lente del telescopio del departamento de enfrente se posó en mí, yo estaba acurrucada en la cama, temblando todita mientras jugaba con mi juguetito. Al darme cuenta de que alguien me espiaba, el pánico llegó acompañado de una oleada abrumadora de placer y emoción. Alcancé el orgasmo bajo esa mirada ardiente, deshecha, como si esa misma mirada me acariciara y jugara conmigo. Hice lo más atrevido de mi vida. De frente a esa mirada ardiente a la distancia, abrí las piernas poco a poco para mostrarle cómo me metía el juguetito. Pero en ese momento aún no lo sabía… Que en el futuro, aquella mirada me haría perder el control hasta la perdición.
Masajitos a Domicilio - undefined novels & stories
Leep
—Grite para mí, señora. Mi jefe es impotente. Me pagó un millón de dólares para que me acostara con su esposa, Hanna Castillo, una directora ejecutiva seria y bellísima, y la dejara embarazada. En la lujosa mansión de la montaña, usé la rodilla para abrirle a la fuerza las piernas, blancas como la nieve, que mantenía bien cerradas y deslicé por debajo de su camisón de seda rosa la pistola de masaje, que zumbaba sin parar. Por encima de la última capa de seda, ya húmeda por su emoción, apreté el cabezal vibrador justo contra su punto más sensible, y lo froté contra ella a un ritmo constante. Un hormigueo insoportable le recorrió el cuerpo hasta la coronilla. Aquella mujer siempre tan seria, medio desvestida, se desplomó sobre el sofá. Lloraba de humillación y odio, pero arqueaba la espalda sin poder contenerse y se estremecía frenética con cada embestida. Mientras ella dejaba escapar un gemido de placer, sus jugos brotaron y empaparon la pistola de masaje...
¿¿¿Mi Compañera Es Estrella NoPor??? - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
“No traigo calzones”. Cuando la bonita de mi mesa me puso esa nota en la mano, el corazón me retumbaba como tambor. Acto seguido, me pasó una segunda nota. “Quiero meterme algo en la boca, ¿qué me recomiendas…?”
Un Polvo en Familia - undefined novels & stories
Señor Calabazón
Mi cuñada pensaba que yo estaba ciego y por eso nunca le importó mostrar su cuerpo delante de mí. Pero nunca imaginé que me pediría que la ayudara a sacarse algo que tenía dentro. Le palpé el cuerpo a mi cuñada y, al final, guiado por ella, terminé por hundir los dedos en su intimidad húmeda y caliente, hasta tocar el pedazo roto del pepino. Nadie lo sabía, pero yo ya había recuperado la vista.
El Doctor Más DURO - undefined novels & stories
Viejo Verde
—...Es que, allá abajo está muy seca, cuando me lo hacen raspa y duele, y por más que sigan no me mojo... Yo miraba a doña Yolanda, que tenía la cara bonita encendida de vergüenza, y de reojo le repasé ese cuerpo sensual de curvas de infarto. Se me hizo agua la boca. Sonreí y le dije: —Señora, su problema es algo complejo, no me atrevería a aventurarme con un diagnóstico... Mire, hagamos esto: pase detrás de la cortina y déjeme revisarla a fondo con el instrumento, a ver qué es exactamente lo que tiene... Ah, y acuérdese de quitarse los pantalones también.
Colegiala Pública - undefined novels & stories
Mangonel
—Padrino, me equivoqué, no volveré a ir al club nocturno... Mmm, ahí no me puedes tocar. A altas horas de la noche, en la entrada del club nocturno, una atractiva mujer con medias negras estaba tirada en la calle, tan borracha que dejaba a la vista su calzoncito blanco. Me puse eufórico y deslicé la mano por debajo de su falda. Para mi sorpresa, me confundió con su padrino y creyó que venía a darle una lección, por lo que se quedó tan asustada que no se atrevió a moverse. Aproveché la situación para separarle las piernas y me abalancé sobre ella con fuerza. —¡Padrino! ¿Por qué me castigas de esta manera? —gritó aterrada.
Fotos De Mal Tercio - undefined novels & stories
Lucía Tormentas
—Qué... qué delicia... nadie me la mete como tú... Soy fotógrafo de desnudo artístico. A través de mi lente he capturado a incontables mujeres en sus poses más seductoras y desinhibidas. Las mujeres que pasan por mi cámara, sin importar cómo fueran antes, terminan convertidas en modelos de primera. Por una sola razón: todas fueron moldeadas por mí. En la penumbra de la habitación, la mujer estaba desnuda, hincada a cuatro puntos sobre la cama, jadeando mientras su pecho subía y bajaba. Tenía las mejillas encendidas, la mirada llena de deseo, y solo su trasero redondo y perfecto, sostenido por mis manos, seguía en alto...
El Hueco Que Dejó Papá - undefined novels & stories
Mangonel
—Me pica muchísimo. Mi papá salió, ayúdame a rascarme con la cuchara. En la mesa, la hija de mi amigo había comido demasiados ostiones; las hormonas se le alborotaron y el deseo se le desbordó. Llevaba una minifalda; sus piernas se abrieron hacia mí, dejando ver su tentador calzoncito blanco. Llevaba años sin estar con una mujer, y al ver la intimidad ligeramente hundida de la jovencita sentí que el cuerpo me traicionaba. Me desabroché el pantalón, saqué mi hombría y la agité frente a ella. —¿Qué tanto te va a ayudar una cuchara? Ráscate con esto.
Un Semental Para Navidad - undefined novels & stories
Hombre Sucio
—Pervertido... llevas mucho tiempo con las ganas, ¿verdad?... En Nochebuena, mi hermano trajo a casa a una novia de lo más sensual y provocadora. Con que me provocara de todas las formas posibles ya era suficiente, pero ni siquiera me dejó tranquilo cuando fui al baño. Entró con una cubeta y se agachó frente a mí: —Ayúdame a lavarme las nalgas... ¿sí? ¿Cómo iba a contenerme ante semejante escena? Entonces, extendí la mano...
Una MAMASOTA para mi Hijo - undefined novels & stories
Mangonel
En plena madrugada, vi a mi hijo en su cuarto tomando de una botella un líquido blanco, como leche. Me asusté. La vecina de al lado estaba embarazada y, para colmo, era la mamá de una compañera de universidad de mi hijo. Luego sacó el celular, se puso a ver un video porno y, con una mano bajo las sábanas, empezó a masturbarse. En el video aparecía él haciéndolo con la embarazada. Se me despertó el morbo al pensar en la hija de esa mujer, que era tierna, jugosa y con curvas de infarto. Si así estaban las cosas, que nadie me culpara por darme un gustito con su hija a escondidas.
El Nuevo Muñeco De La Vecina - undefined novels & stories
Erosi
Mi mamá tiene una tienda de artículos para adultos. Ese día estaba tan cansado que me quedé a descansar ahí, pero sin querer quedé atrapado en una cama erótica. Cuando la señora Rebeca de al lado entró a la tienda, me confundió con la novedad del catálogo y me bajó los shorts...
Bebiendo La Cura Viscosa De Mi Deformidad - undefined novels & stories
Mangonel
—¿Por qué tienes un bulto ahí abajo? No se parece en nada a lo mío. Lucy, mi vecina de dieciocho años, me miraba con curiosidad esa parte del cuerpo. Había algo en su mirada que delataba un deseo, aunque ella no entendiera lo que estaba sintiendo. Yo fingí no entender. —¿Dices que no se parece? Enséñame cómo es el tuyo. No esperaba que lo hiciera sin dudarlo; de pronto, se bajó su minifalda blanca y me mostró su piel blanquísima. —Mira, aquí yo estoy plana, no tengo nada.
Secretos Calientes de la Tutora Privada - undefined novels & stories
Violeta Díaz
—¡Ay... más suave, mi esposo me está llamando! —exclamé con las mejillas enrojecidas mientras tomaba el teléfono y contestaba la videollamada. Al otro lado de la línea, mi esposo, con la mirada perdida, me daba una orden tras otra, sin percatarse de que, fuera de cámara, un joven movía la cabeza entre mis piernas.
El Tesorito De La Juventud - undefined novels & stories
Héctor Cerrajas
—Tío, por favor, te lo suplico… ayúdame a quitarme esta cosa… En cuanto la mejor amiga de mi hija se levantó el vestido, vi algo que parecía sacado de otra época: un cinturón de castidad con un candado que solo un hombre podría abrir. Justo cuando la jovencita se lanzó hacia mí con los ojos llorosos, su compañera de departamento de treinta años llegó a la casa y se puso celosa al vernos. Con unas copas encima, se quitó la chaqueta y también se lanzó hacia mí. —Hazte a un lado, niña, deja que los adultos… tengan una buena charla... Una era una jovencita dulce y la otra era una mujer madura con un cuerpo increíble. Ya no pude contenerme…
PREV
12345
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status