La Tentación De Mi Jefe
—Disculpa, pero es tu novia la que estaba coqueteando conmigo, yo no tengo nada que ver —las palabras de mi jefe son atropelladas y se balancea un poco.
Le creo.
—Lo siento —intervengo entre los dos para evitar una pelea—. Yo me encargo de él.
Los dos hombres no parecen convencidos, sin embargo, me da asco aceptar que ambos me recorren el cuerpo con la mirada, asienten y les agradezco, cuando ambos se marchan, mi jefe ya está a nada de sentarse delante de la barra para pedir un par de tragos, busco con la mirada a mi amiga, quien ya se ha olvidado de mí y baila con un chico al que le rejunta las caderas de manera descarada.