Sádico
Aunque no conocía al brasileño en persona, por la descripción que le dio, parecía ser un tipo narcisista, misántropo y egoísta.
—Suena que es un hombre bastante peculiar —dijo con una pequeña sonrisa.
Libia respiró profundo.
—Lo sé, pero de verdad me gusta mucho —por primera vez reconoció en voz alta—, sé que eso es estúpido, estoy más que segura que él no me quiere para algo serio.
Suzanne sintió pena al mirar la expresión de tristeza en el rostro de la chica.
—Ya sabes lo que dicen, puedes divertirte con el equivocado, mientras llega el indicado —trató de animar a Libia.