Pasión De Una Noche
Se rio ante el concepto.
—Debes amar mucho a tu mujer, Javier. —El tío se burló cuando ella dijo esto. Luego, con una sonrisa, respondió,
—Por supuesto, es la madre de mi hijo. ¿Por qué no puedo amarla? Es increíble y justo lo que mi alma necesita. —Miró su reloj de pulsera y luego a Sandra, diciendo,
—Voy a entrar.
—Por supuesto, adelante —Javier se alejó. Sandra gritó enfadada a pleno pulmón.