La apuesta
Como si estuviera diciendo alguna cosa repugnante, mientras los hombres se quedaban de piedra al entender con esas palabras que ambos habían tenido sexo con ella, y a pesar de que ya habían compartido una que otra mujer anteriormente, en este caso se sintieron raros, se sintieron engañados.
— Aunque debo reconocer que tampoco era mi intención follar con mis jefes, sin embargo, me encontraron un día de... digamos que no era un buen día, por así decirlo, si no hubieran sido ustedes serían cualquier otro, no se crean tan importantes, solo fueron un número más, y como les dije en su momento, no volverá a ocurrir, ahora que él tema esta aclarado, me retiro a buscar sus cafés ¿cómo lo toman los se