Me encanta meterme en los detalles de los grupos que aparecen en los cómics, y los nueve therianos en «Los Nueve Therianos» son un combo que se queda en la memoria.
Yo veo a Aster como la pieza central: lidera con un instinto casi lupino y tiene la habilidad de rastrear emociones, no solo olores. Junto a ella está Kade, más cerrado, con forma de zorro; su astucia lo vuelve el táctico del grupo. Mira aporta la calma del halcón, vista aguda y una frialdad que contrasta con la impulsividad de Thorn, el ciervo guerrero que actúa por coraje.
Sel, con esencia de pantera, se mueve en las sombras y es la experta en infiltración; Juno, vinculado al oso, es quien sostiene al grupo con fuerza y lealtad. Bram tiene rasgos de serpiente: manipulador, carismático, suele provocar tensiones internas. Iris, un búho, da sabiduría y conocimientos arcanos, y Nyx, cuervo, es el recolector de secretos y rumores. Ese mosaico de animales y temperamentos crea dinámicas tremendas en el cómic, y cada número explora cómo chocan y se complementan; a mí me encanta cuando las fricciones sacan lo mejor de cada uno.