La bestia de la bella
Después del dolor tan grande que me causo mi hermana, madre y el hombre que amaba, quise refugiarme en el consuelo de Dios y tomar los hábitos (o eso pensé) lo demás viene por añadidura del destino, o de mi poca suerte, que ahora veo si estaba a mi favor, solo que no lo sabía
Me falto mencionar al que va a poner mi mundo de cabeza, “la bestia” como le dice la gente de “sobrenombre” el bastardo de una familia rica, Columbus Hancks, un Alfa clase uno, este hombre vulgar y sin modales que vuelve loca a más de una, menos a mí o eso pensé, hasta que mi hermana, también omega, cometió la locura de enredarse con él mientras estudiaba en el extranjero y después regresar al país para casarse con el m