MI PERFECTO MATRIMONIO
Frente a un arco de flores blancas, alcé una mirada dulce hacía mi esposo y con una sonrisa completamente feliz en ellos, recité:
—Yo, Susan, afirmo amarte a ti, Gabriel. No solo eres el amor de mi vida, también has sido mi mejor amigo. Hoy me entrego a ti en matrimonio. Prometo animarte e inspirarte, reír contigo y consolarte en momentos de tristeza y lucha. Prometo amarte en las buenas y en las malas, cuando la vida parece fácil y cuando parece difícil, cuando nuestro amor es simple y cuando supone un esfuerzo. Y prometo apreciarte y tenerte siempre en la más alta estima. Estas cosas te doy hoy y todos los días de nuestra vida.