Tu traición fue mi mejor venganza
Cuando éramos jóvenes, una vez un carro descontrolado se nos vino encima, y él me empujó sin dudar, salió volando varios metros y cayó inconsciente.
Estuvo en coma una semana entera.
Cuando despertó, yo lloraba como una niña asustada.
Le juré que sin importar lo que pasara en el futuro, siempre estaría a su lado.
Pero el amor, incluso el más sincero, puede pudrirse en silencio.
Y para mí, la traición… es algo que nunca se perdona.
Tomé todas las fotos, las rompí una por una, y las arrojé al bote de basura.