EL HOMBRE PERFECTO
-Ven hermosa, recuéstate aquí, nadie te va a molestar, iré por un analgésico, recuéstate porfa, me dio un beso y salió de la habitación.
Era una habitación como el doble de grande que todo mi apartamento, inmensa, con una cama hermosa con diseños diferentes a lo que había visto y muy confortable, con unas mesitas de noche en tono negro, todo muy minimalista entre tonos negro, gris y blanco, un mueble de libros, en donde se podía ver libros de ediciones especiales, habían muchos sobre el universo, pude ver un catálogo que se llamaba “DIAMANTES POLVO DE ESTRELLAS” es un catálogo de joyería muy exclusiva, mis amigas y yo una vez lo miramos, cualquier persona con buen gusto quisiera tener al men