Me Engañó y Lo Dejé en la Ruina
El día en que mi esposo, Jorge Cortes, y Leticia Batallar, la universitaria a la que él apoyaba económicamente, publicaron en Facebook las fotos de boda, yo no armé ningún escándalo.
Hasta les dejé un "Me gusta".
Y hasta comenté: "¡Qué linda pareja hacen! Bendiciones a los novios."
Todos decían que yo era la esposa más patética de todas, que dejaba que la amante me humillara delante de todo el mundo.
Una semana después, él volvió a casa para darme explicaciones:
—Todo fue una actuación. El abuelo de Leticia está muy enfermo y, antes de morir, quiere verla casada.
Yo asentí con calma.
—No le di importancia. Te creo.
En mi vida anterior, ese mismo día fui a la boda a armar un escándalo y terminé arruinándoles la ceremonia.
Para castigarme, Jorge arremetió directamente contra la empresa de mis padres.
La llevó a la quiebra y mis padres terminaron quitándose la vida.
A mí, Leticia me mandó a encerrar en un psiquiátrico, donde me torturaron hasta volverme loca.
Por eso, en esta nueva vida, ya no espero su amor.
Lo único que quiero es su dinero.
Cada vez que me engaña, voy transfiriendo a mi nombre parte de los bienes que todavía están a nombre de él.
Solo le quedan tres infidelidades más antes de quedarse sin nada.