Novia por Contrato de mi Amigo GAY
Te juro que cuando esto pase te voy a buscar hasta por debajo de las piedras Leila, esta si no pienso perdonarte, ya basta de tus locuras por un amor mal correspondido.
Un minuto, un maldito minuto y el reloj sigue corriendo, todo me empieza a dar vueltas.
Las voces se escuchan lejanas, veo como todo mundo sigue corriendo, las cosas pasan como en cámara lenta.
Siento el corazón en la garganta, empiezo a hiperventilar, un largo pitido se apodera de mis oídos.
Se acabó, solo faltan unos pocos segundos, las lágrimas salen sin permiso, siento mis piernas fallar, cierro los ojos y ya no se más de mi.