La Esposa Del Tirano
Siento que alguien me mueve, me elevan, todo es tan confuso, quiero abrir los ojos, pero los párpados se sienten demasiado pesados, logro entreabrirlos un poco, mi visión es demasiado borrosa, ojalá Roman pueda por lo menos ser feliz, ya no tengo fuerzas, los latidos de mi corazón son cada vez más lentos, los puedo escuchar, una lágrima se desliza por mi mejilla mientras cierro los ojos y me rindo ante la oscuridad.
[...]
Mientras abro los ojos lentamente, me siento entumecida, mi cuerpo se ha convertido en una enorme y sólida roca, ese es el primer pensamiento que me avasalla, el dolor que siento en el pecho es más físico, porque no hay nada ahí, mi corazón se rompió en mil pedazos, y ahora