Garras bajo la túnica blanca: Luna del inmortal Alfa
Yaz SaloRenacerHéroe Inmortal
Y entonces, aquella noche, todo cambió.
Somali lo había visitado como siempre, y luego, se quedó dormida cerca de él. El Sujeto Alfa tomó su forma humana y la acomodó entre sus brazos para que estuviera mejor, para que durmiera sin tantas molestias. De repente, ella abrió los ojos, tratando de mirarlo y de entender qué o quién era el que la sostenía. El Alfa dorado la contempló por un breve instante, y entonces, sin poder resistirse, la besó.