¡DAME EL DIVORCIO!: ESPERO AL HIJO DE TU ENEMIGO
No esperó que su abogado terminara, ni que el juez le diera la palabra, sino que se incorporó un poco en su asiento y habló con su tono seguro y arrogante.
—Además —agregó Vidal—, la señora Schubert ya está casada con otro hombre. Cuando el juez apenas nos informó que el divorcio estaba finalizado, fue directamente a casarse con él. Y ahora, está embarazada de ese hombre. Así que, dígame, su señoría, ¿por qué tendría yo que entregarle mi dinero, si ahora está casada con un multimillonario que puede resolverle todos sus caprichos?