La bestia de la bella
Tuve que casarme con la mata de la desconfianza y el resentimiento
—Te recuerdo que ya no es tu esposa
—Ella será mi esposa siempre, así estemos divorciados, aun cuando Angeles se case con otro me pertenecerá, así será toda la vida, no lo olvide señor Alcántara, esa omega es mía, me pertenece, tiene una cachorra que es de mi sangre no la dejare ir nunca
—Deja tu posesividad, no estás en condiciones de reclamar nada, lo único que te une a ella es que no ha podido remover la marca, ya están divorciados y están a nada de anular tu matrimonio eclesiástico
—No podrá hacerlo, no la dejare ella es mía y así seguirá siendo, por las buenas o por las malas Angeles Durand estará a mi lado y nos amaremo