Los Trillizos del CEO Millonario
Cenizas del Imperio
La brisa salada de Donegal se filtraba por la ventana abierta de la casa costera, donde Sophie Belmont, sentada frente a un escritorio de madera, escribía bajo la luz suave de una lámpara. La boda con Logan, apenas unos días atrás, había sellado un nuevo comienzo para su familia, pero el peso de los niños marcados por el Proyecto Génesis seguía sobre sus hombros. La Fundación Renacer estaba en marcha, con equipos en Brasil, Kenia y Japón comenzando a localizar a los niños afectados, pero Sophie sabía que la verdad debía ser compartida con el mundo, no solo como un testimonio, sino como un llamado a la acción. Con un bolígrafo en la mano y los trillizos —Liam, Noah y Alex—