La venganza de la heredera
– No seas curioso mi querido Fred, entre menos sepas mejor, te estimo demasiado como para involucrarte en algo como esto – expresó sinceramente.
El joven aprendiz lo miró con cariño, si bien era cierto que sentía mucha curiosidad, pero pesaba más su lealtad hacia él, y si su jefe deseaba mantener la secrecía en el caso por algo sería, así que debía respetarlo. El inspector tomó entre sus manos los papeles y comenzó a leer hoja por hoja, cláusula por cláusula, y se dio cuenta cuál era el misterio de ese caso tan misterioso en el cual se había visto involucrado sin quererlo. La máxima heredera de Lucas Cooper era su hija Alexandra, pero si algo le pasaba a ella, Veronica no podía tener acceso